Las autoridades buscan que el segmento se modernice, no sólo para mejorar las gestiones de las firmas pequeñas, sino también para que sean un aporte en áreas claves de la economía.
En octubre del año pasado, en el marco de la medición hecha por el Barómetro de Cisco, se
reveló que más de un millón 200 mil personas utilizan banda ancha para navegar por Internet. Una cifra que para el subsecretario de Telecomunicaciones, Pablo Bello, extiende la meta para el Bicentenario. “Ahora para 2010 esperamos tener dos mil millones de conexiones, el doble de lo que queríamos hace cinco años”, declaró.
A pesar del positivo panorama, la información que se posee respecto de las empresas de menor tamaño es muy marginal. Se sabe que el 60% de las microempresas posee acceso a Internet - según el informe de Cisco-, pero se desconoce si el uso que se le da a esta herramienta ayuda a que los negocios de los emprendedores prosperen. ¿La razón? Bello fue enfático.”No hemos fijado plazos ni proyectos para el sector”.
Y es que la subsecretaría sólo destina fondos- por ejemplo en concursos públicos- para subsidiar, entre otras cosas, redes de Internet, telefonía móvil y de transmisión de datos. En este contexto, el capital que se dispone durante este año asciende a $40 mil millones para utilizarse a lo largo del país, especialmente, en las zonas rurales
Todo con el fin de alcanzar otra de las metas para el Bicentenario: obtener conectividad en el 95% de las zonas no urbanas. Un objetivo más que osado si se considera que, en el Censo de 2002, se registró sólo un 1% de servicios de telecomunicaciones en hogares de esa condición. Se espera, entonces, que en dos años más los principales beneficiados sean las postas y escuelas rurales, como también los sectores del agro y el turismo.
Ministerio de Economía
Pero dentro de estos objetivos, ¿qué lugar ocupan las Pyme? Como siempre el organismo encargado es el Ministerio de Economía. Sin ir más lejos InnovaChile de
Corfo , realizó el concurso público- sus postulaciones cerraron en mayo- “Digitalización para las Pyme”. La instancia tiene como fin respaldar, económicamente, a todos los proyectos que busquen aprovechar Internet como una herramienta que mejore la productividad de las firmas de menor tamaño.
Y es que según datos de Economía, el 70% de las Pyme posee un computador para ejecutar sus labores. De esta cifra, el 90% tiene acceso a Internet. Sin embargo, en el uso de software el panorama no es muy positivo, ya que la mayor parte del segmento utiliza sólo los de uso personal, para realizar por ejemplo planillas de cálculo o procesadores de texto.
Por tal motivo en los proyectos presentados, se priorizaron los que abarcan uno o más sectores productivos- o sea distintos tipos y cantidades de firmas, siendo lo ideal 100- como también aquellos proyectos que estén orientados a los sectores estratégicos, definidos por el Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad: off-shoring, servicios financieros, minería, fruticultura, acuicultura, turismo y alimentos procesados.
Metas que se lograron según fuentes de InnovaChile. Esto porque se registraron 42 proyectos- sólo once de ellos de regiones- para cubrir precisamente las áreas mencionadas. Las evaluaciones terminan el siete de julio, y las adjudicaciones se realizarán dentro del mismo mes.
Apoyo de parlamentarios
En todo caso, los esfuerzos por hacer de Internet un elemento asequible no se quedan sólo en el Ejecutivo. En abril la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de acuerdo que tiene como fin establecer aquella herramienta como “un servicio público con fines sociales”, que pueda ser usado por todos los ciudadanos, pero nuevamente cabe hacerse la misma pregunta ¿Qué rol juegan las empresas de menor tamaño?
Si bien el documento -que es una propuesta a la
Estrategia Digital de la Presidenta Bachelet- tiene su fuerte en educación- incluyendo en las mallas curriculares de enseñanza básica el manejo de las principales herramientas informáticas- se pide un rol más efectivo del Estado hacia las empresas de menor tamaño.
No sólo se propuso que el Gobierno genere licitaciones- como las de InnovaChile- que respalden y entreguen incentivos especiales a las Pyme, sino que también crear una mesa público-privada que incluya, entre otros, a empresas, ONGs y universidades para que entreguen propuestas a las autoridades.
La idea es apoyar los lineamientos tecnológicos en los servicios claves para la comunidad, como son, aparte de la educación, los servicios de salud, servicios públicos, a lo que se agrega la importante inclusión de las empresas de menor tamaño.