El desafío de convertirnos en Potencia Agroalimentaria

Jue, 05/06/2008
Hugo Ortega, director Ingeniería Agronegocios U. Central:

El desafío de convertirnos en Potencia Agroalimentaria




Todos hablan de la “gran oportunidad” que tienen nuestro país, sin embargo, aún esta discusión el rol del sector Pyme dentro de este nuevo camino.
 
 
 
El crecimiento silvoagropecuario chileno de los últimos años ha estado sustentado más por las grandes empresas, que por las medianas y pequeñas. Si queremos seguir creciendo, estaremos obligados a recurrir a este subsector que no ha podido incorporarse en tan importante participación.

Las limitaciones son evidentes. La primera es la obligación de asociarse para lograr homogeneidad y calidad en los productos y segundo, los bajos niveles de capacidad en gestión de las empresas, principalmente medianas y pequeñas.

Esta realidad, reconocida absolutamente en el medio silvoagropecuario, ha activado desde hace ya un tiempo, cursos orientados a la gestión empresarial. Sin embargo, sus contenidos y métodos pedagógicos no han sido lo más acertado. Mucha teoría difícil de entender por parte de agricultores de baja escolaridad y poca comprensión, en consecuencia, de la importancia de algunos conceptos claves en el éxito empresarial.

La estrategia de formación y perfeccionamiento en materias de gestión, plantean métodos pedagógicos absolutamente indispensables si se pretende, gradualmente, ir acercándose a una condición mínima de gestión empresarial.

La experiencia de la Escuela de Ingeniería en Agronegocios de la Universidad Central, en base a varios cursos ya dictados para pequeños empresarios en convenios con ProChile, nos indican varias luces pedagógicas.

Comparando la metodología pedagógica universitaria, con la de pequeños empresarios sin base teórica, es muy diferente. El de nivel universitario suele tener la siguiente secuencia: teoría económica, modelos de empresas, planes estratégicos y estudios de casos. La experiencia con pequeños empresarios nos ha mostrado otra secuencia. Cómo se hace para que los esfuerzos productivos, uso de recursos humanos y financieros y venta del producto, terminen en un buen resultado de negocio. Para eso se usan, teniendo claro qué va a producir, una buena organización, una buena dirección y un control permanente.

Esta pedagogía utilizada permite conocer, en primer lugar, las fallas propias en base a los temas ya mencionados y, posteriormente, visitar pequeñas empresas exitosas de pares como ellos.

Esta metodología permite entender sus propios vacíos y debilidades y reconocer los tipos de soluciones o correcciones que requieren pero, lo más importante, es que quedan muy motivados, dado que empiezan a convencerse de que el éxito es posible.