Sara Cabrera, Gerente de Fomento de Corfo, explica el desafío que significa mejorar la relación con las pequeñas empresas y responde frente a las críticas por la lenta incorporación de los bancos a los fondos que ofrece la institución.
En el aniversario número 69 de la Corporación de Fomento Productivo, Corfo, su vicepresidente Carlos Álvarez, explicó el camino que el organismo quiere pavimentar durante el 2008: transformarse en una agencia de desarrollo, con ejecutivos dedicados y con profesionalismo para resolver los problemas de los empresarios.
Un desafío no menor, ya que la relación entre los organismos públicos y las empresas no es muy cercana, según lo dio a conocer la encuesta nacional de Pyme realizada por el Instituto Nacional de Estadística, que confirmó que sólo el 2,4% de las pequeñas empresas formales en Chile utiliza instrumentos de fomento.
Un desafío no menor, ya que la relación entre los organismos públicos y las empresas no es muy cercana, según lo dio a conocer la encuesta nacional de Pyme realizada por el Instituto Nacional de Estadística, que confirmó que sólo el 2,4% de las pequeñas empresas formales en Chile utiliza instrumentos de fomento.
Para conocer más sobre esta línea de trabajo, DiarioPyme conversó con Sara Cabrera, Gerente de Fomento de Corfo, quien detalló los cambios que vienen con esta nueva estrategia.
Durante el año 2007 se lanzó el Crédito Corfo Inversión para apoyar el financiamiento de las pequeñas empresas, sin embargo una de las principales críticas de parte de los dirigentes Pyme es la falta de capacitación de los ejecutivos bancarios para dar a conocer los recursos, ¿Cómo asumen en Corfo este desafío?
“El año pasado fuimos bastante audaces en lanzar bastantes iniciativas asociadas a mejorar las oportunidades crediticias para la Pyme, pero se trata de algo nuevo para los bancos, éstos no están acostumbrados a administrarle fondos a terceros”
¿Y cómo se puede lograr ese cambio?
Dentro de la cultura del banco hay que lograr, lentamente, que se incorpore nuestra oferta a sus clientes. Las instituciones financieras deben capacitar a sus ejecutivos. Es un trabajo lento que se va adquiriendo con la práctica en la medida que se va ejecutando el instrumento. Pienso que hay que darle tiempo a los bancos para que maduren con estas iniciativas que son más novedosas.
¿Y cuándo terminaría el proceso?
Pienso que en octubre o noviembre de este año deberíamos cerrar esta etapa de puesta en marcha para las nuevas líneas de apoyo empresarial.
“Simplificarse y volcarse hacia fuera”
La Gerenta de Fomento reconoce que a la institución le falta una mayor cercanía con los empresarios, por eso durante el 2008 el mandato para sus funcionarios es: volcarse hacia fuera.
Una acción que va en conjunto con una simplificación de los trámites, y de esta forma atacar unos de los principales problemas de quienes buscan postular a un instrumento de fomento: lo “engorroso” que puede ser completar un formulario.
Para mejorar esta situación, Corfo lanzó una nueva página web más simple. Además el gran desafío es, antes de finalizar el 2008, trabajar con un formulario único, “llegar a una especie de carné Corfo, que permita al empresario que recibe apoyo en alguna unidad, llevar su misma solicitud a otra y así sea reconocido por todos”, explica Cabrera.
Bajo esta nueva modalidad, como afirma la profesional, bastaría que un empresario ingresara una sola vez sus datos a la base de Corfo y “se acabaría el tedioso papeleo”. Una iniciativa que va de la mano de una nueva subgerencia de clientes para motivar a todas las unidades “en términos de introducir al empresario en la manera como diseñamos los instrumentos”, recalca la autoridad.
“Nuestro énfasis seguirá siendo continuar los esfuerzos de difusión e información a los empresarios y mantener atendidas a 25 mil Pyme que generen innovación y tecnología, concluye Cabrera.
“El año pasado fuimos bastante audaces en lanzar bastantes iniciativas asociadas a mejorar las oportunidades crediticias para la Pyme, pero se trata de algo nuevo para los bancos, éstos no están acostumbrados a administrarle fondos a terceros”
¿Y cómo se puede lograr ese cambio?
Dentro de la cultura del banco hay que lograr, lentamente, que se incorpore nuestra oferta a sus clientes. Las instituciones financieras deben capacitar a sus ejecutivos. Es un trabajo lento que se va adquiriendo con la práctica en la medida que se va ejecutando el instrumento. Pienso que hay que darle tiempo a los bancos para que maduren con estas iniciativas que son más novedosas.
¿Y cuándo terminaría el proceso?
Pienso que en octubre o noviembre de este año deberíamos cerrar esta etapa de puesta en marcha para las nuevas líneas de apoyo empresarial.
“Simplificarse y volcarse hacia fuera”
La Gerenta de Fomento reconoce que a la institución le falta una mayor cercanía con los empresarios, por eso durante el 2008 el mandato para sus funcionarios es: volcarse hacia fuera.
Una acción que va en conjunto con una simplificación de los trámites, y de esta forma atacar unos de los principales problemas de quienes buscan postular a un instrumento de fomento: lo “engorroso” que puede ser completar un formulario.
Para mejorar esta situación, Corfo lanzó una nueva página web más simple. Además el gran desafío es, antes de finalizar el 2008, trabajar con un formulario único, “llegar a una especie de carné Corfo, que permita al empresario que recibe apoyo en alguna unidad, llevar su misma solicitud a otra y así sea reconocido por todos”, explica Cabrera.
Bajo esta nueva modalidad, como afirma la profesional, bastaría que un empresario ingresara una sola vez sus datos a la base de Corfo y “se acabaría el tedioso papeleo”. Una iniciativa que va de la mano de una nueva subgerencia de clientes para motivar a todas las unidades “en términos de introducir al empresario en la manera como diseñamos los instrumentos”, recalca la autoridad.
“Nuestro énfasis seguirá siendo continuar los esfuerzos de difusión e información a los empresarios y mantener atendidas a 25 mil Pyme que generen innovación y tecnología, concluye Cabrera.






