Frente a la Presidenta y a la ministra de Agricultura, Luis Schmidt, el líder del gremio más antiguo de Chile, continuó con las críticas que ha esgrimido desde el verano, cuando pronosticó para este año un crecimiento de sólo 3% a 4% para el sector.
Si bien la Presidenta Bachelet recibió un agradable gesto en la celebración de los 170 años de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA)- al ser homenajeado su bisabuelo, el primer ingeniero agrónomo del país y director de Instituto Agrícola, organismo creador del gremio- la Mandataria no se salvó de las críticas de su presidente Luís Schmidt, quien aseguró que las medidas del Gobierno ante la caída del dólar, la crisis energética y los conflictos laborales son “insuficientes”.
El dirigente agregó que también se necesita reforzar la Imagen País, rebajas tributarias y promover reformas para aumentar la productividad. Ante estos dichos la ministra de Agricultura, Marigen Hornkohl- quien estuvo presente en el acto- defendió, principalmente, la política monetaria del Gobierno. “Nadie puede afirmar que hemos estado indiferentes ante los vaivenes del dólar”, afirmó haciendo referencia a la intervención del Banco Central. Además, la secretaría de Estado se comprometió a llevar a Chile, en diez años, al liderato en estándares sanitarios.
Las críticas de Schmidt a las decisiones de las autoridades económicas partieron, con más énfasis, el pasado verano cuando la sequía- actualmente el 65% del país está en emergencia- comenzó a golpear a la agricultura. Fue el uno de febrero cuando el Gobierno anunció una serie de medidas para apoyar a los exportadores. Iniciativas que el líder gremial calificó como marginales. “Para este año el segmento crecerá sólo entre el 3% y 4%”, dijo en ese entonces.
Como solución se propuso, entre otras, una rebaja al IVA y la eliminación del impuesto de timbres y estampillas. El primer punto ha sido tajantemente rechazado por el ministro Velasco, convenciendo de apoyar esa postura incluso al titular del Interior, Edmundo Pérez Yoma.
Mientras que en la segunda fue aprobada en el Senado junto con otras propuestas. Sin embargo, queda la salvedad de que el pago no se suprime, sólo se reembolsa en la devolución de impuestos.
Lo que también ha criticado Schmidt es, según ha afirmado, la dejación de las autoridades para con el pequeño y mediano agricultor. “Indap hace bien su trabajo para el agro familiar, pero nadie ayuda a aquellos con más de doce hectáreas”, dijo hace unos días.
La SNA es el gremio más antiguo de Chile. Fue fundada en 1838 entre otros por José Miguel De la Barra, Andrés Bello y Manuel de Salas, siendo su primer director el propio Presidente de la República de la época, José Joaquín Prieto. Desde ese entonces, el organismo ha sido protagonista en prácticamente todos los hitos de Chile, respaldando incluso la creación del Ministerio de Agricultura.
Destacado ha sido su rol por ejemplo en la Reforma Agraria de Eduardo Freí Montalva. En 1967 se reforzó el departamento legal de la SNA- hasta esos años sólo se preocupaban de la producción campesina- que comenzaba a preocuparse de la defensa de los agricultores expropiados o en proceso de aquello.
Cerca de 2 mil personas presentaban reclamos por esos temas u otros similares. La tarea se centró en buscar las mejores fórmulas para dejar constancia en la justicia por lo que ellos consideraban arbitrariedades.
Una situación bastante distinta a la que vivieron durante el gobierno militar. Sus relaciones fueron bastante fluidas. De hecho, Alfonso Márquez de la Plata pasó de presidente de la SNA a ministro de Agricultura. Y aunque habían resquemores respecto a entrar a la competencia extranjera, “sirvió para que el Estado dejara de controlar los precios de los alimentos. Eso permitió que la transición no fuera tan dura", recuerda Raúl García, ex secretario general de la SNA.







