El organismo público ofrece consejería vocacional, nivelación de estudios, práctica laboral y acompañamiento en el proceso de búsqueda de trabajo. Llaman a los empresarios a dar oportunidades a los recién formados.
Capacitación ahora, ¿después qué?
Ya están abiertas las inscripciones para los cursos de capacitación “Jóvenes Bicentenario”, programa desarrollado por la Subsecretaría del Trabajo y el Servicio Nacional de Capacitación, Sence, enfocado a personas en condiciones de vulnerabilidad social o desertores escolares, que hoy enfrentan serias dificultades para encontrar trabajo.
“Jóvenes Bicentenario”, es un programa anunciado por la Presidenta Michelle Bachelet en su discurso del 21 de mayo pasado, y contempla capacitación gratuita en oficios, práctica laboral, subsidios de movilización y colación y apoyo en la búsqueda de empleo. La iniciativa busca beneficiar a 30 mil jóvenes al 2010.
Todos los jóvenes, de entre 18 y 29 años, de familias pertenecientes a los dos primeros quintiles de ingresos y con educación básica completa, podrán postular en la página web www.sence.cl o en las municipalidades.
Actualmente el programa está activo en las regiones Metropolitana, Valparaíso, Maule, Bío Bío y Los Lagos. En julio se incorporarán cinco regiones más, esperando de esta forma iniciar el programa capacitando a 10 mil jóvenes, con cursos de 600 horas, invirtiendo cerca de $1.200.000 por inscrito.
“Esto nos va a permitir que los jóvenes salgan con competencias de empleabilidad que resultarán atractivas para el mercado laboral”, expresa el Director Nacional del Sence, Fernando Rouliez.
El Subsecretario del Trabajo, Mauricio Jélvez, manifesta que esta iniciativa viene a paliar el problema de los jóvenes que desertan de la educación formal y que por ende, después no tienen las posibilidades de acceder a ofertas laborales.
“Con este programa de capacitación se ofrece mejorar las condiciones de inserción laboral a aquellos jóvenes vulnerables que están hoy viviendo en la desesperanza, que están en las poblaciones 'pateando piedras' o en la casa mirando el techo, pensando que ya la vida no les va a dar ninguna posibilidad de poder obtener trabajo y desarrollar a lo largo de su vida una trayectoria laboral ascendente”, dice.
Para asegurar la asistencia y permanencia en los programas de quienes participen, se entregará un subsidio de movilización y colación, además de un seguro contra accidentes personales y servicio de tutoría.
En el lanzamiento del programa, miembros del Centro de Educación Integral para Adultos de San Ramón, tuvieron la oportunidad de ser los primeros en inscribirse en “Jóvenes Bicentenario”.Uno de ellos es César, un joven de la comuna que dejó sus estudios en octavo básico, y que ve en este programa la oportunidad de retomar sus estudios y alcanzar un mejor futuro laboral.
“Me gustaría capacitarme en computación porque manejo un poco el tema. Creo que esto me dará la oportunidad de surgir”, comenta César.
Otra de los beneficiadas es Catalina, quien quedó embarazada cuando estaba cursando tercero medio y abandonó el colegio para hacerse cargo de su hijo.
“Estudiaré en la noche para terminar tercero y cuarto medio. Y elegí gastronomía para capacitarme, creo que esto me dará la posibilidad de encontrar trabajo”, explica.
Capacitación ahora, ¿después qué?
“Jóvenes Bicentenario” incluye también un acompañamiento de inserción laboral, es decir, acercan a los participantes a las empresas, portales laborales públicos y privados y a oficinas de empleo.
El director de Sence explica que hay conversaciones y convenios con empresarios para que reciban a los capacitados.
“Hemos tenido buena disposición de los gremios empleadores y ya tenemos algunos que han abierto sus empresas para aquellos que necesitan prácticas laborales y también para los que egresan de los programas”, dice Rouliez.
Por su parte, el Subsecretario de Trabajo manifestó que los empresarios juegan un rol muy importante para que el fin del programa se haga realidad. “El Gobierno los capacita, esperamos que los empresarios les den oportunidades de trabajo”, expresa.
“Necesitamos a los empresarios para que reciban a estos jóvenes que han optado por no quedarse al margen de la sociedad. Son jóvenes que tienen vocación de salir adelante en la vida y, por lo tanto, pueden ser muy buenos trabajadores”, concluye Jélvez.







