¿Se pueden hacer más de dos cosas a la vez? Obvio, hoy en día esta pregunta es una “perogrullada”. Hacer dos o tres cosas a la vez no sólo es algo común, sino que la vida actual es una necesidad. La rapidez de las relaciones del mundo actual hace casi imperioso poder maximizar el tiempo y poder hacer varias cosas a la vez.
En mi parecer, el punto importante es tratar de hacer dos o tres cosas "bien". Si la labor es de tal importancia que se le debe poner concentración exclusiva, sólo se debe realizar una, vale decir, si se hacen dos cosas se deben hacer bien o no se hacen. Es la vieja paradoja de hacer las cosas rápido mal o lento pero bien.
Al respecto, he tratado de aplicar en el último tiempo la teoría de la creación del valor a la realización de cosas cotidianas. Con un ejemplo quedará más claro.
Mentalmente limitamos, sin darnos cuenta, nuestras capacidades. Creemos que si somos buenos en las matemáticas no podemos ser buenos en historia, por ejemplo. Esta idea parte de la premisa que tenemos una capacidad limitada de tiempo y energía motivo por el cual, por ejemplo, dedicarle más horas de estudio a la historia repercutirá, necesariamente, en una baja en matemáticas. De esta forma limitamos nuestras capacidades.
El tema es que al igual que la creación de valor, la creación de tiempo es posible. En términos simples la creación de valor consiste en agrandar "la torta a repartir" para que todos ganen. Ejemplo: existe un vendedor que está vendiendo una casa en 90 millones y desea, además, comprar un vehículo de 10 millones. Por su parte, existe un comprador que quiere comprar una casa pero tiene sólo 80 millones y un auto de 10 millones. Si en la negociación por la compraventa de la casa sólo se discute el precio y no se incorpora otro elemento, por ejemplo el vehículo, probablemente la brecha de los 10 millones será un obstáculo que sólo se solucionará rebajando el precio en 5 millones, negociación en la cual ambos perderán 5 millones. Si el vehículo se incorpora en la negociación, lo cual genera valor, ambos partes obtendrán lo que quieren (se ahorran los 5 millones) y, además, ambos ganarán. El problema de ello es que se requiere proveer de información a la contraparte, la cual siempre puede ser usada en contra de uno.
Creo que lo mismo se puede aplicar al tiempo. Si lavar los platos para mí es una pérdida de tiempo, no sólo lo realizaré con mala disposición, sino que además lo haré en forma regular y pensando que estoy perdiendo valioso tiempo, por ejemplo, para leer. Mientras que si tengo un audiobook (en la actualidad estoy escuchando el libro en primera persona de Bill Clinton) y lo escucho mientras lavo los platos, ganaré tiempo. Dado que el libro que estoy escuchando fue leído por el propio ex presidente en inglés, no sólo gano tiempo enterándome de sabrosos detalles de su vida -aún no llego a la parte de Monica Lewinsky- sino que además aprovecho de repasar mis conocimientos del inglés. De esta forma creo tiempo nuevo que no tenía. Mientras lavo los platos, aprendo de la vida de un personaje y además mejoro mi nivel de ingles. En mi concepto " creo tiempo nuevo".
Hoy en día existen cada vez más herramientas tecnológicas que nos permiten maximizar o crear tiempo. Mandar mails en el metro a través del celular o trabajar en un café con el notebook son sólo algunas de las cosas que hoy en día permiten maximizar nuestro tiempo.
Lo importante, sin embargo, es preguntarnos para que "guardamos este tiempo". En lo personal trato de trabajar intensamente mi horario laboral para poder dedicar más tiempo a mi familia ya que no sacamos nada con ganar tiempo si al final no utilizamos nuestros tiempo ganado en una forma inteligente. Es por ello que me hace tanto sentido la frase: ¿Qué sacamos con correr si estamos en la carretera equivocada?

En mi parecer, el punto importante es tratar de hacer dos o tres cosas "bien". Si la labor es de tal importancia que se le debe poner concentración exclusiva, sólo se debe realizar una, vale decir, si se hacen dos cosas se deben hacer bien o no se hacen. Es la vieja paradoja de hacer las cosas rápido mal o lento pero bien. Al respecto, he tratado de aplicar en el último tiempo la teoría de la creación del valor a la realización de cosas cotidianas. Con un ejemplo quedará más claro.
Mentalmente limitamos, sin darnos cuenta, nuestras capacidades. Creemos que si somos buenos en las matemáticas no podemos ser buenos en historia, por ejemplo. Esta idea parte de la premisa que tenemos una capacidad limitada de tiempo y energía motivo por el cual, por ejemplo, dedicarle más horas de estudio a la historia repercutirá, necesariamente, en una baja en matemáticas. De esta forma limitamos nuestras capacidades.
El tema es que al igual que la creación de valor, la creación de tiempo es posible. En términos simples la creación de valor consiste en agrandar "la torta a repartir" para que todos ganen. Ejemplo: existe un vendedor que está vendiendo una casa en 90 millones y desea, además, comprar un vehículo de 10 millones. Por su parte, existe un comprador que quiere comprar una casa pero tiene sólo 80 millones y un auto de 10 millones. Si en la negociación por la compraventa de la casa sólo se discute el precio y no se incorpora otro elemento, por ejemplo el vehículo, probablemente la brecha de los 10 millones será un obstáculo que sólo se solucionará rebajando el precio en 5 millones, negociación en la cual ambos perderán 5 millones. Si el vehículo se incorpora en la negociación, lo cual genera valor, ambos partes obtendrán lo que quieren (se ahorran los 5 millones) y, además, ambos ganarán. El problema de ello es que se requiere proveer de información a la contraparte, la cual siempre puede ser usada en contra de uno.
Creo que lo mismo se puede aplicar al tiempo. Si lavar los platos para mí es una pérdida de tiempo, no sólo lo realizaré con mala disposición, sino que además lo haré en forma regular y pensando que estoy perdiendo valioso tiempo, por ejemplo, para leer. Mientras que si tengo un audiobook (en la actualidad estoy escuchando el libro en primera persona de Bill Clinton) y lo escucho mientras lavo los platos, ganaré tiempo. Dado que el libro que estoy escuchando fue leído por el propio ex presidente en inglés, no sólo gano tiempo enterándome de sabrosos detalles de su vida -aún no llego a la parte de Monica Lewinsky- sino que además aprovecho de repasar mis conocimientos del inglés. De esta forma creo tiempo nuevo que no tenía. Mientras lavo los platos, aprendo de la vida de un personaje y además mejoro mi nivel de ingles. En mi concepto " creo tiempo nuevo".
Hoy en día existen cada vez más herramientas tecnológicas que nos permiten maximizar o crear tiempo. Mandar mails en el metro a través del celular o trabajar en un café con el notebook son sólo algunas de las cosas que hoy en día permiten maximizar nuestro tiempo.
Lo importante, sin embargo, es preguntarnos para que "guardamos este tiempo". En lo personal trato de trabajar intensamente mi horario laboral para poder dedicar más tiempo a mi familia ya que no sacamos nada con ganar tiempo si al final no utilizamos nuestros tiempo ganado en una forma inteligente. Es por ello que me hace tanto sentido la frase: ¿Qué sacamos con correr si estamos en la carretera equivocada?






