Fuerte impulso a créditos Pyme en Argentina

Mar, 29/04/2008
Para romper con el difícil acceso:

Fuerte impulso a créditos Pyme en Argentina

Los pequeños empresarios del país vecino, reclaman por sufrir con grandes tiempos de espera al solicitar dineros a una entidad financiera. Realidad que el gobierno de Cristina Fernández espera revertir.


La situación al otro lado de la cordillera para las pequeñas empresas no es tan diferente a la de nuestro país. Tanto en Chile como en Argentina, las Pyme “comparten” el mismo problema: el acceso al crédito.

Para cambiar esta realidad, la entidad argentina Banco de Inversión y Comercio Exterior (Bice), presidida por el ex ministro de Economía bajo el gobierno de Néstor Kirchner, Miguel Peirano; impulsará un plan para fomentar el financiamiento productivo, fundamentalmente el de las Pyme.

Se trata de una inversión de US$ 600 a 700 millones que provendrían del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Banco Mundial (BM), las administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones (AFJP) y fondos fiduciarios. Una medida que ya fue aprobada por la presidenta Cristina Fernández.

Por un crédito

Cabe recordar que la falta de crédito es la principal preocupación del sector, a juicio de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came). La organización, en febrero pasado, explicó que “el costo financiero total (CFT) de un préstamo para consumo no baja del 40% anual y en muchos bancos de primera línea se cobra entre el 50 y el 60%”. Incluso subrayó que “los créditos productivos que ofrecen los bancos son de difícil acceso, de muy corto plazo, su aprobación puede demorar hasta cuatro meses y sus tasas promedian el 28-30% anual”.

Durante el gobierno de Néstor Kirchner, el entonces titular de la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa y Desarrollo Regional (Sepyme), Matías Kulfas, sostuvo que era preciso asegurar a esas firmas “procesos de inversiones, de financiamiento de capital de trabajo y de exportaciones en términos razonables”.

Desde la cartera prepararon programas específicos, en particular con bonificación de las tasas, para contribuir a la recuperación y el crecimiento del sector, después de que en el 2002 cerraran más empresas que las que abrieron. Posteriormente se creó un promedio de 50.000 por año, siendo uno de los segmentos más dinámicos el de software, seguido por oficinas, artículos de cuero, indumentaria, investigación y desarrollo, instrumentos médicos, comercio minorista, alquiler de equipos, cine, radio y televisión.