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El sacerdote jesuíta Felipe Berríos es un hombre conocido por su trabajo social en "Un techo para Chile". Pero también es parte del Comité Editorial de La Pyme del Bicentenario y tiene claro cuáles son los elementos que nos podrán llevar a alcanzar la meta el 2010.
En un tono cercano y profundo conversó con DiarioPyme acerca de las medidas del Gobierno hacia las pequeñas empresas, de cómo buscar el lado humano que tanta falta le hace a la economía nacional y cómo las Pyme pueden contribuir en esto. Además, de cómo participar en el Comité de LPDB le ha servido para aprender y aportar su granito de arena.
¿Por qué es necesario buscar el "lado más humano" en la economía?
Es una necesidad que debemos tener como país. Vivimos en un mundo cada vez más competitivo, más individualista, sentimos la necesidad constante que nos miren y elogien lo que hacemos. Pero debemos volver a encontrar el lado humano de las cosas. Construir un país en que no sólo importe la producción que sacamos cada mes, sino que quién la realizó y qué sacrificios hizo para lograrlo.
¿Cree que las medidas que el Gobierno ha lanzado en pro de las Pyme, contribuyen a encontrar esa visión?
Como son empresas pequeñas, aún podemos fomentar el lado humano e impedir que se vayan por el camino en donde sólo importe la competitividad. Ellas pueden encontrar el lado humano en la producción. El fomento a las Pyme debe estar enfocado en este punto. Cambiar el sentido de la producción, ésta no es sólo mostrar cifras, es dejar espacio para crear e innovar. Así lograremos un país más humano y con menos pobreza.
Después de su exitosa participación en el último seminario EGO Empresarial de este año, quisimos saber que significó para Felipe Berríos participar en este proyecto que busca precisamente cambiar la mirada de la sociedad hacia las Pyme y la perspectiva que éstas tienen sobre sí mismas.
¿Cómo ha sido su participación en el Comité Editorial de La Pyme del Bicentenario?
Ha sido una experiencia para aprender. No soy experto en la materia, pero si me interesa aportar desde mi experiencia en "Un techo para Chile". La labor pendiente es que ojala no haya más desigualdad, que no hayan más campamentos. Y aportando sobre el crecimiento del país, yo creo que esto se logra cuando se protege y desarrolla la Pyme, por eso me interesa mucho participar en esta instancia
¿Ha podido conversar con los empresarios?, ¿qué le dicen ellos?
Todos manifiestan que necesitan apoyo. Nadie pide regalos, pero si que no se "ningunee"a las Pyme. Que no se les mire como el pariente pobre de la sociedad. Nadie quiere mendigar ni que se les mire con compasión. La Pyme exige derechos para poder competir con igualdad, y desde ese punto de vista, los empresarios quieren que ojalá a partir de esta organización, ellos puedan plantear sus problemas y ser escuchados en sus derechos.
Felipe Berríos no se encuentra tan alejado de la realidad de las micro y pequeñas empresas nacionales. "Emprender para crecer" es una iniciativa impulsada por Un techo para Chile y consiste en entregar pequeños préstamos de dinero a cientos de microempresarios del país, con el fin de que emprendan o fortalezcan su negocio.
Esto ha permitido que más de 250 jóvenes provenientes de todo Chile se encarguen de asesorar en distintas materias a los microempresarios desde el nacimiento de sus negocios.
Haciendo eco de la fuerza emprendedora que debe existir, sobretodo en la juventud, "Felipe" como le gusta que lo llamen para no generar distancias por su investidura católica, destacó la actitud que debe tener la pequeña y mediana empresa frente a los proyectos que hoy la involucran. "la Pyme debe dejar ese tonito llorón y tener una actitud más agresiva para que se desarrolle".
La agenda del 2008 ya está completa desde hace meses, pero aún así Felipe Berríos se apura en reafirmar el compromiso con las pequeñas y medianas empresas hasta el 2010, año en que espera no sólo acabar con los campamentos en Chile, pues ahora además, está trabajando en la construcción de una economía más humana.
Desde su oficina atiborrado de recuerdos y "cachibaches" de los que sólo él conoce su valor, se despide con la alegría que lo caracteriza,
"cuenten conmigo siempre".