Esta semana comienza a regir la ley que otorga beneficios tributarios a las empresas que invierten en investigación y desarrollo, I+D. Conciente de los beneficios tributarios y también para el desarrollo de los mercados, el presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados, Patricio Walker, llamó al sector privado a utilizar este beneficio.
La ley 20.241 establece un incentivo tributario a la inversión privada en investigación y desarrollo. Comienza a regir este 19 de abril y estará vigente hasta el 31 de diciembre del año 2017.
“Los contribuyentes de la primera categoría de la Ley sobre Impuesto a la Renta, que declaren su renta efectiva determinada según contabilidad completa, tendrán derecho a un crédito contra el impuesto de primera categoría del ejercicio, equivalente al 35% del total de los pagos en dinero efectuados conforme a los contratos de investigación y desarrollo, debidamente certificados por Corfo”, explicó el diputado Walker.
“El monto del crédito a que tendrá derecho el contribuyente en cada ejercicio no podrá exceder de un 15% de su ingreso bruto anual”, agregó.
Tras reunirse con la Presidenta de la Comisión Nacional de Investigación en Ciencia y Tecnología, Conycit, Vivian Heyl, el parlamentario instó a las empresas a invertir en innovación. Recordó que en Chile sólo un tercio de las investigaciones son financiadas con fondos del sector privado, mientras que en los países desarrollados, esta cifra es de dos tercios.
El diputado Walter señaló además que se le dará un fuerte impulso a la agenda pro innovación científica y tecnológica en el Parlamento. Es decir, se agilizarán las iniciativas que tienen que ver con el tema. Asimismo se tomará contacto con el presidente del Consejo de Innovación, Eduardo Bitrán.
En esta misma senda, anunció que impulsará un aumento en los recursos destinados a capital humano avanzado, incluyendo la necesidad de duplicar los montos para becas y doctorados en el exterior y el aumento de fondos destinados a regiones para proyectos de investigación a través del royalty.
Álvaro Bustos, presidente de ChileIncuba, expone la necesidad de que la investigación no esté sólo radicada en las universidades y en el Estado. Es necesario, dice, que se diversifiquen los actores que elaboran los estudios y esta iniciativa legal, tienen ese enfoque.
“La ley que sacó el Gobierno es muy importante, porque hay mucho desarrollo de ideas de negocios que está vinculado al mundo privado. Está bien que se mejore lo que hay en torno a los planteles educacionales, pero instalemos la conversación de que el desarrollo puede venir de muchas partes”, declara.







