RSS
Según la Asociación Chilena de Factoring, Achef, todo indica que este sistema se ha vuelto una herramienta cada vez más afectiva para las empresas, especialmente para las de menor tamaño.
Durante el año 2007, el stock acumulado obtuvo un crecimiento del 28,9% respecto del mismo periodo del 2006, lo que en valores corresponde a US$3.496 millones. Respecto al volumen acumulado de documentos adquiridos durante el año pasado, éstos alcanzaron los US$14.509 millones, lo que implica un crecimiento de 26,2% en comparación al 2006.
Sin embargo, la asociación que agrupa a 13 instituciones bancarias del país, ha visto una desaceleración en su crecimiento. Tanto es así, que para el 2008 pronostican un conservador 15% de crecimiento. Esto se debe, explicaron, a la incorporación de nuevos actores y a algunas practicas empresariales que impiden el desarrollo del factoring.
“Hemos detectado que hay industrias que están creando ciertos obstáculos para su ejecución. Ello ha quedado de manifiesto en que se prohíbe, mediante cláusulas contractuales, la utilización de la factura para factoring”, afirmó Rodrigo carvallo, gerente general de Achef.
Por esta razón, uno de los temas pendientes para este año es velar por la aprobación del proyecto que modifica la ley que otorga Mérito Ejecutivo a la factura. Para ello ya han presentado sus indicaciones al proyecto de ley que actualmente se encuentra en segundo trámite constitucional en la Comisión de Economía del Senado.
Los aspectos más relevantes de esta modificación son: la prohibición de la cesión de la factura por parte del deudor, el no otorgamiento del acuse de recibo de las mercaderías, la aceptación de la factura de compra y la retención de la cuarta copia cedible.
“Nuestro talón de Aquiles son los deudores. Esta modificación pretende regular esta situación. Hemos encontrado buena disposición de parte de los parlamentarios, ya que esta reforma iría en claro beneficio, no sólo del negocio del factoring, sino también de las Pyme”, explica Carvallo.
Entre los rubros que se destacaron en el uso de esta herramientas durante el 2007, sobresale el sector del comercio al por mayor, con un 29%. Los pequeños comerciantes no se quedan atrás y anotan un 17%. Siguen finanzas y seguros con 8%, construcción 7%, agricultura 5%, y minería con un 4%, sector donde los ejecutivos declaran encontrar más dificultades para el ejercicio del factoring.
“Para nosotros estos indicadores son relevantes, ya que podemos verificar que el factoring es una actividad transversal y útil en cualquier sector”, explicó el gerente general de Achef.
El sector de manufactura, explican, es reciente en la utilización de esta herramienta, sin embargo, durante el 2007 anotó un 11%.
De acuerdo a las cifras entregadas por Achef, la factura sigue siendo el documento que presenta la mayor participación en el mercado, ya que durante 2007 representó un 59%. Le siguen con un 27% otros documentos, entre ellos destacan: contratos, flujos inmobiliarios, vouchers de tarjetas, bonos médicos y saldos de precio.
Cuando las pequeñas y medianas empresas acuden a los bancos a solicitar ayuda económica, es difícil que se las den por los riesgos que estas empresas representan para las instituciones financieras.
Según Rodrigo Carvallo, si una Pyme utiliza factoring como un sistema de garantía, es más fácil acceder a los créditos. Además, los bancos, al trabajar con línea de factoring, agilizan los procesos administrativos y las empresas de menor tamaño pueden obtener sus préstamos de forma más rápida.
El dirigente gremial aconseja a las pequeñas y medianas empresas a “acercarse a los bancos porque realmente les otorgarán un producto bueno, rápido, y lo más importantes es que se lo van a dar”.
COMENTE ESTA NOTICIA AQUÍ