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En las cercanías de Riquinoa, VI Región, se dieron cita trabajadores y productores agrícolas de la zona para hacer un llamado de atención a las autoridades ante, a su juicio, insensibilidad que han expresado frente a la grave crisis que vive el sector producto del bajo precio del dólar.
La reunión organizada por Fruséptima -que agrupa a los fruticultores de la Séptima Región- y la Federación de Agricultura del Cachapoal, contó con la presencia del presidente de la Asociación de Exportadores, Asoex, Ronald Bown, Rodrigo Echeverría, de la Federación de Productores de Fruta, Fedefruta, Luis Smith, de la Sociedad Nacional de Agricultura, SNA, el presidente de la Confederación Nacional de Dueño de Camiones, Juan Araya, entre otras organizaciones gremiales agrícolas de la zona y del resto del país.
Los representes del sector presentes en la convocatoria expresaron su preocupación por la grave crisis que los afecta, llegando incluso a presagiar que, de seguir así, el sector podría desaparecer.
Juan Antonio Walter, presidente de Fruséptima, clarificó cual fue el sentido de la reunión que convocó a más de dos mil personas.
“Estamos aquí para sensibilizar a la autoridad económica del país, que muchas veces no entiende nuestro negocio. De seguir con esta situación se acaba el productor Pyme que representa al 90% del sector agro chileno”, dijo.
Por su parte, el presidente de la SNA, explicó con cifras la crisis del sector agro. A la fecha, la baja del dólar suma un 45%, lo que pone en jaque al sector exportador y la meta del Gobierno de convertir a Chile en potencia agro-alimentaria. Lo más preocupante, dijo, es el daño económico y social que ya se deja sentir en algunas regiones productos del desempleo.
“El 2005 el dólar crecía y habían más de 40 mil puestos de trabajo. El año pasado continuó la baja del dólar y hubo 11 mil puestos menos. De seguir así, las cifras este 2008 serán peores”, dijo Smith.
Con respecto a las medidas que ha tomado el Gobierno para enfrentar el bajo tipo cambiario, Ronald Bown, presidente de Asoex, dijo que éstas han sido “tibias respuestas y propuestas que no han servido”.
“Sabemos los efectos que se producirán de seguir esta crisis: mayor desempleo rural, más pobreza en el campo, incremento de la inmigración urbana, mayor concentración de la riqueza, menor calidad de vida para los chilenos. ¿Este es el país que realmente queremos?”, preguntó Bown.
El Presidente de Fedefruta, Rodrigo Echeverría graficó el malestar que siente el sector agro con el lento actuar de las autoridades.
“Sentimos que nos han dado la espalda. No queremos proponer soluciones, sino hacer presente las perdidas que tendremos. Nuestra paciencia y capital no son infinitos, y están por acabarse”, sentenció.
Rosa Espinoza fue la temporera elegida para hablar a los presentes de las consecuencias económicas que sufrirán los miles de trabajadores del sector si éstos deciden cerrar sus negocios producto de las pérdidas que han sufrido por el bajo tipo de cambio.
“El agro no puede morir. Este trabajo me ha permitido criar a mis hijos y ahora tenerlos estudiando en la universidad. Si se muere el agro, ¿de qué van a vivir los chilenos, de pastillas como los astronautas?”, dijo.
De paso, aprovechó para enviarle un claro mensaje a la Presidenta Bachelet: “Como mujer y luchadora, que se ponga los pantalones y salve a la agricultura. Que estabilice el dólar”, agregó Rosa.
A Cristian Soto, productor y empleado agrícola de Linares, Séptima Región, cada día le cuesta más poder comprar los insumos necesarios para producir.
“Cuesta mucho comprar los pesticidas y los fertilizantes y tener que vender a bajos precios”, dijo.
Rosa Piña, de Productora de Semillas Pinto y Fajardo S.A, explica que la situación es cada vez más compleja.
“Estamos produciendo sin ganancias. Todos nuestros productos se exportan, y el retorno es en dólares y bajo. Mientras que los insumos, que compramos en Chile, siguen siendo caros”, dijo.
Ayer se anunció la licitación del Fogape para los exportadores, una de las medidas prometidas por el Ministerio de hacienda en enero pasado.
El presiente de los exportadores, Ronald Bown, expresó su pesar ante la imposibilidad de que este beneficio comience a funcionar en la fecha anunciada anteriormente por la autoridad.
“Esperábamos que comenzara a partir del primero de abril, pero la autoridad se ha dado cuenta que es necesaria la existencia de un proyecto de ley. Con esta demora no tendrá ningún efecto”, dijo.
“Ojala se aplique a la brevedad e incluya a todo el comercio exterior del país, y no sólo aquellas empresas que llevan contabilidad en dólares”, agregó.