RSS Latinoamérica y el Caribe, los bancos demuestran una creciente importancia por el suministro de servicios microfinancieros. Brasil, destaca como el ejemplo porque la presencia de las instituciones financieras tradicionales es más visible. En otros países también existen casos de instituciones bancarias grandes y arraigadas, que entraron al negocio de las microfinanzas.
Hemos dicho que el progreso de Chile en los últimos 17 años se ha producido con un alto nivel de concentración del ingreso. También hemos constatado que la estructura productiva y empresarial de nuestro país está concentrada significativamente en las micro y pequeñas empresas, tanto en los sectores industriales urbanos, como en el agrícola y ganadero.
Frente a esta situación, cabe pensar la importancia que tiene la institucionalidad existente en materia de microfinanzas. El sector denominado Mipyme no es igual al de grandes empresas y, por consiguiente, sus situaciones y condiciones imponen la necesidad de instrumentos financieros adecuados a sus circunstancias.
Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) apunta a comparar los países de Latinoamérica y el Caribe, midiendo la presencia de estas instituciones microfinancieras (IMF) y refiriéndose a los resultados del año 2005, estudio que en alguna medida nos contesta la pregunta de este artículo.
Lo primero que muestra son las 100 IMF más importantes del continente, donde se compara el número de préstamos vigentes y la cartera en dólares colocada. De éste centenar sólo tres entidades son chilenas: BancoEstado, Banefe y Bandesarrollo, que en su conjunto suman más de 300 mil colocaciones que rondan los US$ 600 millones.
Tomando en cuenta solo el número de colocaciones, de los 15 países que participan con las 100 IMF, Chile se encuentra en el séptimo lugar, superándole ampliamente países como Perú, México, Colombia, Bolivia, Ecuador y Nicaragua. Perú y México, por ejemplo, superan, cada uno de ellos, el millón y medio de préstamos durante el período analizado.
Otro antecedente importante muestra que la mayoría de las IMF del Continente son programas especiales, fundaciones, programas de Gobiernos, asociaciones y otras. En Chile, las tres instituciones que son parte de las 100 más importantes del estudio, son bancos tradicionales.
Finalmente, este interesante estudio del BID, muestra las 20 mejores IMF bajo varios aspectos. En primer lugar, muestra las 20 que más han crecido entre 2004 y 2005. En este grupo no figura Chile. En seguida, muestra la veintena que logró la mayor profundización de mercado y ahí tampoco figura nuestro país. Se entiende por esto último, llegar a los estratos más pobres con los créditos. Perú tiene un record en esta materia con promedios de menos de US$ 100 por colocación.
Entre las 20 IMF mejor calificadas en cuanto a mayor cantidad de ahorro obtenido, si está Chile con BancoEstado, con un ahorro voluntario durante el año 2005 que supera los US$ 190 millones y con un saldo promedio por depósito sobre US$ 2.000.
El estudio que comento, concluye que en el universo estudiado: Latinoamérica y el Caribe, los bancos demuestran una creciente importancia por el suministro de servicios microfinancieros. Brasil, destaca como el ejemplo porque la presencia de las instituciones financieras tradicionales es más visible. En otros países también existen casos de instituciones bancarias grandes y arraigadas, que entraron al negocio de las microfinanzas.
En efecto, en Chile, Banefe, brazo microfinanciero del Banco Santander de España, ha obtenido numerosos reconocimientos por desarrollar un amplio portafolio de productos focalizados en el segmento de menores recursos y en microempresarios.
Pareciera, en definitiva, y de acuerdo a las tendencias de la Región, que no nos queda otra que insistir en la estrategia de seguir perfeccionando este tipo de instrumentos financieros, si es que queremos achicar la brecha de los ingresos entre los pequeños y los grandes.
El mensaje no es sólo para la banca sino para el Gobierno. Y no sólo por razones de ética y de equidad, sino también por estabilidad política y social.