Acceso a financiamiento


Todos sabemos que uno de los desafíos más importantes de las empresas medianas y pequeñas es el acceso a financiamiento.

Los productos tradicionales que ofrece la banca están basados siempre en un análisis de la situación financiera del cliente y, en este sentido, las empresas que están partiendo con un capital más bien exiguo y con una débil estructura financiera, están expuestos a encontrar dificultades para obtener financiamiento, agravando su viabilidad en el tiempo.

El Factoring complementa muy bien la oferta de productos del sistema financiero con la ventaja de poder otorgar mayores cupos de financiamientos basados en la solvencia financiera de la cartera de clientes de aquellas empresas.

En este sentido la promulgación de la ley 19.983 del 15 de diciembre del 2004, que introduce un sistema general de transferencia de los créditos contenidos en las facturas, ha sido sin duda un avance muy importante para reducir la incertidumbre en el proceso de cobro de las facturas cedidas, pero es necesario pasados tres años de funcionamiento, introducir algunas modificaciones que apunten a mejorar el proceso de forma de darle mayor certeza al cobro de las facturas.

Las modificaciones que están en el Congreso actualmente apuntan en ese sentido, a lograr un sistema más transparente y con costos de transacción más adecuados que permitan disminuir el riesgo operacional del Factoring. Entre las indicaciones más relevantes se busca sancionar a aquellas empresas que prohíben a sus proveedores buscar fuentes de financiamiento a partir de sus cuentas por cobrar.
El pronto pago es una de las fuentes de financiamiento que pueden tener las empresas pero no puede ser el único, porque ya sabemos que pasa cuando hay un sólo oferente.

Esperamos que estas modificaciones se aprueben porque de esta forma estamos apoyando a entregar más y nuevas soluciones al financiamiento para las pequeñas y medianas empresas.

Se va a producir una mayor demanda de empresas más pequeñas que tienen en su cartera de cuentas por cobrar a buenos pagadores que a través de este sistema debieran poder acceder en forma más seguro al mercado del Factoring.

La calidad de la información para la toma de decisiones de crédito va a mejorar, ya que muy probablemente las empresas de Factoring creen un registro central que recoja el comportamiento de pago de los sus deudores que ayuda a transparentar la información disponible, algo parecido a los registros que existen en mercados más desarrollados como USA.

La ley genera importantes avances hacia la formalización del negocio de Factoring en Chile, por lo tanto, se espera un desarrollo consistente en los próximos años.