Sector Mipe irrumpe en todo el mundo

Mientras que en El Salvador se están generando los primeros servicios financieros enfocados exclusivamente en este sector, entre el año 2000 y 2005 el segmento creció más de un 70%. En Moscú, el apoyo del gobierno llegó a los mil millones de dólares.

 

Chile, México, Argentina, España, Perú y Venezuela no son los únicos países que han desarrollado con fuerza políticas de fomento hacia el sector de la micro y pequeña empresa. Desde hace dos años se vienen generando iniciativas gubernamentales, gremiales y privadas en diversos países del orbe, gracias a lo que muchos especialistas ya hablan de un "boom" mundial en esta materia.

Un ejemplo es Rusia, país que entre 2008 y 2010 aumentó las asignaciones presupuestarias al apoyo de pequeña empresa a mil millones de dólares, según comunicó el ministro ruso de Desarrollo Económico y Comercio, Guerman Gref, en el encuentro con los dirigentes de la organización de pequeña y mediana empresa , Opora de Rusia.

"De 2008 a 2010 se canalizarán a estos fines 12,6 mil millones de rublos procedentes del presupuesto federal y otros tantos aportarán las haciendas regionales", señaló el ministro al sitio web de RIA Novosti.

De 2005 a 2007 el programa de apoyo a pequeña empresa se dotó de 8,3 mil millones de rublos procedentes del presupuesto federal, hizo recordar Gref. "Estos recursos permitieron crear 800 pequeñas empresas y generar casi 4.000 nuevos puestos de trabajo", indicó el ministro.

Según sus palabras, en el programa de apoyo a pequeña empresa participan 78 entidades federativas del país. Las medidas que se adoptan en este terreno permitirán duplicar el número de pequeñas empresas en el sector de servicios hacia 2020.

Sin crédito

La realidad es opuesta en el país centroamericano de El Salvador, donde las micro, pequeñas y medianas empresas no tienen servicios financieros enfocados en sus necesidades. Construir un esquema de apoyos que les ayude será, entonces, uno de los retos que se discutirán en el foro de microempresas que realizará el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en ese país.

De acuerdo con datos proporcionados por la Asociación de Instituciones Microfinancieras de El Salvador (Asomi), en 2006 el sector tenía 330,713 créditos activos, que representan $643.5 millones con cantidades que oscilan entre los $25 y $5,000, de acuerdo a Franklin Montano, director de Asomi.

Haydé de Trigueros, directora de la Comisión Nacional de la Mediana y Pequeña Empresa (CONAMYPE), afirma que "el crecimiento de préstamos se ha triplicado desde 1999", cuando había 120,000 préstamos activos.

La idea es proponer la creación y divulgación de productos financieros especiales para las mipymes, lo que implicará que tanto las cajas de crédito, ONG y las cooperativas desarrollen mecanismos que se adapten a las necesidades de cada empresa.

Actualmente, aunque las cifras son muy dispersas por el nivel de informalidad de algunas empresas, Conamype registra 512,142 micro y pequeñas empresas en el país.

Estas cifras incluyen a los que trabajan por cuenta propia (288,789). Además, según el censo económico 2005 del Ministerio de Economía, hay 2,628 medianas empresas.

Crecimiento y desarrollo

En República Dominicana, específicamente en la capital de ese país, Santo Domingo, entre el 2000 y 2005, el número de micro y pequeñas empresas se incrementó en un 71.5%, al pasar de 359,304 a 616,215 micro y pequeñas empresas, cantidad levemente menor a las de El Salvador.

Esta información es parte de los principales hallazgo de la investigación "Microempresas y Seguridad Social en la República Dominicana",realizada por las investigadoras Marina Ortiz y Rita Mena y cuyo libro será puesto en circulación el próximo mes de octubre por el Fondo para el Financiamiento de la Microempresa (FondoMicro).

Según los resultados de esta encuesta sobre micro y pequeñas empresas, realizada en abril del 2005, el incremento de estos negocios se explica por el aumento en el tamaño y la distribución geográfica de la población dominicana.

Otra de las razones es el hecho de que en los períodos de crisis económica se incrementa el número de microempresas, lo que se debe a que el sector funciona como un colchón que recibe a los desempleados del sector formal.

Los hallazgos del estudio también revelan que la variación en el número de empresas se tradujo en un incremento de empleos, lo que fortalece el papel del sector de las micro y pequeñas empresas como principal fuente de empleo de la población dominicana. El 36.2% de la población económicamente activa (PEA) está insertada en estos negocios, los cuales generaron 1,445,162 puestos de trabajo.