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57 Tratados de Libre Comercio (TLC) y sólo un 4% de las pequeñas y medianas empresas exportan. Según los empresarios esto se debe al poco grado de asociatividad que existe entre las empresas y a que los programas de Gobierno que fomentan la exportación, se centran sólo en algunos sectores y a que los recursos no son suficientes para ayudar a todos los empresarios que desean exportar.
El mes pasado fue el turno de las conversaciones con Australia, y esta semana de Japón. La Presidenta Michelle Bachelet cerró un nuevo TLC que permitirá el ingreso de productos nipones al mercado nacional y viceversa. Antes esta auspiciosa situación DiarioPyme consultó a empresarios chilenos sobre cuál es la situación de los pequeños y medianos exportadores.
Para el gerente general de la Federación de Productores de Fruta, Fedefruta, Juan Carlos Sepúlveda, la existencia de los TLC son una positiva oportunidad para los empresarios, sin embargo la dificultad radica en que éstos por sí solos no pueden dar abasto a las peticiones de los mercados extranjeros.
"El pequeño y mediano agricultor no puede cumplir con pedidos de 20 o 30 mil cajas. Además, para poder obtener la asesoría, la economía de escala, el volumen, y para que sea interesante para un exportador, es importante poder asociarse y formar un grupo con 100 mil cajas y empezar a crecer fuertemente", expresó.
Arturo Lyon, presidente de la Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas A.G., Asimet, coincide en que lo más importantes es que las empresas puedan integrarse a las grandes cadenas de producción.
"Lo relevante es saber cómo integramos esta cadena. Vamos a hablar de menores porcentajes de exportación, pero la cantidad de empresas que estarán insertas en ellas será mucho mayor", dijo.
La asociatividad pareciera ser la mejor opción, así lo comprobó Alvar Arias, empresario dedicado al rubro de la telefonía móvil, quien se asoció con una empresa de software financieros y está pronto a expandir su negocio hacia Uruguay.
"Exploraremos un modelo de negocio muy exitoso a nivel mundial y vamos a indagar oportunidades concretas de asociatividad, que en el caso de la tecnología es fundamental", dijo Arias.
Después de conseguir un socio, el siguiente paso es salir al mundo a vender los productos. Este es, según los empresarios, el principal problema con el que se encuentran los exportadores. No tienen recursos ni tiempo para poder recorrer los mercados ni los contactos para cerrar negocios, para ello, coinciden, se necesita la ayuda de las instituciones estatales.
"Nosotros (Fedefruta) nos convertimos en socios operadores de Corfo hace algunos años porque nos dimos cuenta que este organismos tiene una serie de instrumentos que son especiales para el empresario frutícola de la Pyme", dijo Sepúlveda.
Otro elemento importante son las ruedas internacionales de negocios, dónde se puede compartir con empresarios de diferentes países en una misma sala. "Un productor exportador puede, en dos días, juntarse con más de 30 importadores de diferentes partes del mundo, cosa que es imposible que ellos hagan por cuenta propia. Tendrían que ir a los diferentes mercados, sería muy costoso y no cumpliría la función de promover al país", dijo.
A juicio de Lyon, hace falta una "política y una estrategia exportadora". Y para eso considera que las entidades que apoyan la internacionalización de las empresas, como Corfo y ProChile, deben tener un rol más activo. "Deben hacer algo más que sólo aportar con recursos". Para Juan Carlos Sepúlveda, la labor que hace ProChile es "un apoyo importantísimo".
Pero en la práctica no todo es positivo. Para un empresario chileno que quiere ampliar su horizonte, quien quiso reservar su identidad, la función de ProChile está enfocada a un solo sector. "Cuando uno llega a las oficinas con una idea distinta de exportación, te dicen: buena idea, pero no gracias".
En esto coincide el presidente de Asimet. "Falta ampliar el programa de acción". Añade que si bien los organismos existen, falta difusión de sus actividades y que las Pyme se atrevan a hacer uso de ellos.
"Hay organismos de fomento, pero son poco conocidos. Las Pyme tienen poca información de los instrumentos. Falta difusión, acercarse a los medios y a las herramientas que están disponibles en el mercado", concluye Lyon.
El Programa Imagen País ha sido duramente criticado por algunos sectores desde que comenzó su primera etapa en el 2005. Su principal crítica es que la iniciativa tiene un presupuesto inferior al que necesita para cumplir con su propósito.
Para el gerente general de Fedefruta, la labor que realiza este programa es un elemento básico para desarrollar la exportación. Sin embargo, concluye que es necesario revisar su presupuesto.
"No es posible que un país que ha suscrito tantos TLC, que es líder en esta materia, no haya invertido al mismo tiempo en esos mercados. Una cosa es firmar el Tratado de Libre Comercio y otra es poder desarrollarlo", enfatizó.
"Es en Imagen país dónde se encuentran los recursos, pero creemos que debe tener más y ampliarse a otros sectores. Por ejemplo el sector industrial, que necesita gente especializada para su promoción en el extranjero", subrayó Lyon.