Mujer y trabajo

Mar, 04/12/2007
Carlos Nazar, director general Accor Services:

Mujer y trabajo

Un reciente estudio realizado por Comunidad Mujer, Data Voz y la OIT reveló que las mujeres se sienten más satisfechas que los hombres en su trabajo.


Es importante recordar que la participación de la mujer en Chile, en el mercado laboral sólo llega a un 38,5%, la más baja de América Latina; siendo que la incorporación de ellas al trabajo contribuye, en especial en las mujeres de menores ingresos, a que sus familias salgan de la pobreza.

Una investigación del Banco Mundial determinó que si la tasa de participación laboral de la mujer en Chile aumentara a un 50% sería posible eliminar cerca del 15% de la pobreza total y un 20% de la pobreza extrema.

Se considera que la principal traba para que las mujeres ingresen al mundo laboral es la maternidad, si bien el Estado contribuye con las madres al hacerse cargo del costo del post natal, el problema se origina en el cuidado del niño. A pesar de la apertura de más de 800 jardines infantiles durante el 2006 por parte del Gobierno para las mujeres de escasos recursos, lo que contribuyó a que ellas pudieran salir a trabajar y hacerlo de forma tranquila.

Sin embargo ¿qué pasa con las mujeres que trabajan en una empresa? La ley actual contempla que la compañía debe entregar el beneficio de Sala Cuna si cuenta con más de 20 mujeres contratadas, lo que no ocurre en la mayoría de las empresas.
Entonces es crucial establecer acuerdos entre gobierno y empresas para proveer a las mujeres, de servicios y beneficios para que puedan insertarse en el mundo laboral en condiciones que les permita un desarrollo profesional armonizando trabajo y familia.

Tal es el caso de Inglaterra y Francia, donde ambos países vieron la imperiosa necesidad que las mujeres ingresaran al mundo laboral; principalmente para aumentar la tasa de natalidad y por razones económicas, porque al crear más salas cunas se crean nuevas plazas de trabajo y disminuye la cesantía. Además los niños están en un ambiente más protegido, mientras sus padres trabajan.

Es así como estos dos países implementaron una serie de incentivos para las empresas para incorporar a las mujeres en el mundo laboral. Estableciendo una política de flexibilidad laboral, lo que permite que las mujeres trabajen menos horas y puedan compatibilizar su rol de madre. Además se instituyó que el beneficio de sala cuna no sólo es para la fuerza laboral femenina sino que también para los hombres, debido a que un gran porcentaje de las familias son uniparentales.

Lo anterior contribuyó a que en un lapso de cinco años, la tasa de natalidad y el ingreso de la mujer al trabajo formal creciera significativamente.

Las condiciones económicas y sociales de Chile permiten estar en el mejor pie para acelerar el ingreso de la mujer al mundo laboral. Todos los actores productivos debemos ejunto al Estado debemos trabajar en conjunto para lograr que la fuerza laboral femenina pueda equipararse a países como Argentina que llega casi al 50% de participación.

Sin embargo, en Estados Unidos, Suecia o Alemania tienen tasas de participación del orden del 80% o más en mujeres entre 25 y 54 años, esto debido a toda la red de apoyo que Estado y empresas implementan para que la mujer se inserte de manera efectiva en el mundo laboral.