Dicho seminario se enmarca dentro de un completo cuadro de políticas públicas lideradas por Mineduc y que tienen por objeto reformar la educación en emprendimiento en Chile, en lo pedagógico, en lo curricular y en las oportunidades concretas que tienen nuestros alumnos para emprender. Se está elaborando material pedagógico especializado de emprendimiento; se capacitará a profesores en todas las regiones de Chile; se realizarán seminarios de emprendimiento en cada una de ellas; concursos de planes de negocio para todas las escuelas públicas de Chile, etc.
Este es un salto gigantesco, sin embargo el cambio mayor es por lejos el cultural. Hacer de nuestro país uno de emprendedores exige que todos los estamentos públicos y privados trabajen en pro de ese fin y en forma coordinada, desafiando barreras culturales e históricas profundas. Hacer que cada alumno de nuestras escuelas enfrente la vida como un emprendedor; que tengan el anhelo de generar valor a nuestro país, de servirle, generando empleos, oportunidades, prosperidad; tanto como trabajadores dependientes como independientes.
Que cada alumno de Chile sepa que todos los tratados de libre comercio son una gran oportunidad, pero también un gran desafío; el de querer ir siempre por más; querer saber más; querer leer más; saber hablar inglés; ser mejores trabajadores; ser más creativos e innovadores. Tendrán que ajustar sus relojes; ser más disciplinados y por sobre todo, tomar conciencia que los únicos responsables de sus vidas son ellos mismos. Es fantástico ver al Ministerio de Educación comprometido tan intensamente con este proyecto.
Para el seminario comentado esperábamos 500 profesores asistentes; llegaron casi 1.200. Algo está cambiando definitivamente en Chile y son precisamente estos esfuerzos, que a veces pasan inadvertidos, los detonantes de profundas transformaciones sociales y económicas.
Para todos los que estamos comprometidos con este proyecto, resulta muy gratificante ver la disposición y la audacia que han mostrado los Ministerios de Educación y Economía, y esta carta tiene por objeto principal destacar ese gran esfuerzo; la convicción en los objetivos fundamentales, la implementación de estrategias innovadoras, la coherencia, y por sobre todo la visión de un país moderno, integrado y de futuro.





