El programa de la Fundación Gas Natural, Primera Exportación busca asesorar en las distintas aristas de la exportación a las empresas argentinas que lo deseen.
El año 2001 fue difícil para la economía trasandina. Estas dificultades se dejaron sentir con fuerza en la actividad exportadora, ya que el tipo de cambio era poco competitivo para fomentarla.
Era preciso implementar programas que ayudaran a reactivar la economía, especialmente a los pequeños empresarios que veían como sus ilusiones de surgir desaparecían.
Así fue como nació el programa Primera Exportación. "Analizamos que si enseñábamos y ayudábamos a las empresas a exportar, en cierta forma podíamos ayudar a crear empleos mediante la activación de la economía", expresó Pablo Furnari, director ejecutivo de la iniciativa.
Desde hace seis años los empresarios argentinos disfrutan de un apoyo extra en sus ansias por expandir su negocios y alcanzar los competitivos y exigentes mercados internacionales.
El programa brinda asesoría gratuita y especializada en comercio exterior a empresas Pyme de cualquier rubro radicadas en la Argentina. El objetivo es que éstas inicien la exportación de sus productos, preservando siempre el cuidado medioambiental.
"Se dictan alrededor de 80 seminarios de primer nivel y se dispusieron seis oficinas de consultoría para atención personalizada. También realizamos viajes de negocios y capacitación al exterior", dijo Furnari.
Según datos entregados por Pablo Furnari, desde el 2001, año en que comenzó a funcionar el programa, a la actualidad, se han capacitado más de 15 mil empresas. En forma personalizada, a más de 5.500 y de ese proceso de capacitación más 500 Pyme han logrado alcanzar su primera exportación.
"Se han generado en esa primera exportación un volumen mayor a los US$50 millones. Además desde el programa se han formado seis consorcios y una cooperativa de exportación con las mismas empresas participantes", agregó.
Pese a los positivos resultados conseguidos en sus seis años de vida, los encargados del programa Primera Exportación no se quedan ahí. Quieren seguir ayudando a que la economía nacional avance y para eso creen fundamental el desarrollo de las Pyme.
Furnari está conciente de los problemas de las pequeñas empresas, pero confía en que éstos tienen solución.
"Muchos de los problemas a la hora de exportar pasan por falta de capacitación. No obstante, también hay otros relativos a logística. Argentina está lejos de cualquier parte del mundo. Esto implica que los costos son altos en comparación con otros países y que esto acentúe la falta de competitividad", dijo.
En esta misma línea, Furnari explica que la capacitación siempre ha sido importante en el desarrollo del programa y es una constante que seguirán repetiendo en el futuro.Además, piensan dar más enfasis al cuidado del medio ambiente y su relación con las exportaciones.
"Las barreras ambientales serán en un futuro cada vez más altas y el empresario Pyme latinoamericano no puede estar ajeno si quiere seguir en la buena senda exportadora", aclaró.
También están preocupados de incluir estos temas en la formación escolar. Para eso se comenzará un ciclo de charlas en colegios secundarios sobre exportación y cuidado ambiental mediante un subprograma llamado "Programa Conciencia Exportadora".
En nuestro país desde hace unos meses funciona el Programa La Pyme del Bicentenario el que tiene por objetivo levantar información para construir una comunidad empresarial más igualitaria que asegure el crecimiento económico de Chile y el desarrollo de los emprendedores y sus iniciativas.
Este programa contempla seminarios en los cuales se les informa a las Pyme como solucionar los problemas comunes que las afectan y se les asesora para que puedan emprender nuevas aventuras en el mundo empresarial.





