Anuncian diálogo social entre CPC, CUT y Gobierno

Resultados positivos ha tenido la agenda de trabajo entre el empresariado y los trabajadores. El dirigente gremial, Arturo Martínez, anunció que visitará el comité ejecutivo comercial para exponer sus puntos sobre negociación colectiva.

El anhelo de los trabajadores 

Luego de la reunión que convoca, cada diez días, a Alfredo Ovalle, presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) y el dirigente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Arturo Martínez; éste último confesó que para un próximo encuentro, invitarán al ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade, a una mesa de diálogo donde esperan que "exponga los detalles de la agenda laboral del Gobierno, y a partir de eso intercambiar opiniones", afirmó el representante de los trabajadores.

Hace cuatro años que no se produce un encuentro de este tipo, sin embargo la CPC no se hace grandes expectativas y mantiene el tono reservado que han caracterizado a las conversaciones con la CUT.

Respecto a los acuerdos, el líder de los empresarios afirmó que "sí hay ciertos puntos que ya vemos posibles de alcanzar, como en capacitación laboral, el seguro de cesantía; en eso podremos tener novedades en poco tiempo", comentó.

El anhelo de los trabajadores

De estas reuniones, la CUT espera que el empresariado tenga una actitud dispuesta al díalogo, ya que al generar espacios entre trabajadores y empleadores se puede evitar manifestaciones violentas como los que han ocurrido en Agrosuper y Celco.

Dentro de las peticiones del sector figuran: poner fin a los grupos negociadores donde existe sindicato; que los trabajadores tengan respaldo cuando les toca negociar colectivamente; extender los beneficios obtenidos en una negociación a trabajadores nuevos o no afiliados siempre y cuando, se les obligue a inscribir en el sindicato; y terminar con el reemplazo de los trabajadores en huelga.

Además, Arturo Martínez precisó que visitará el comité ejecutivo para exponer sus intereses, "para avanzar más rápido", declaró.

Otro punto a favor, es que los trabjadores saben que cuentan con el apoyo del Parlamento para concretar sus peticiones, por lo que el acuerdo con los privados no es requisito para seguir adelante en sus aspiraciones.