La recién electa Presidenta de Argentina, Cristina Fernández, cuenta con el apoyo de los empresarios Pyme argentinos. Por lo menos así lo manifestó la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), ya que- según informaron mediante comunicado de prensa- ven en ella la continuidad y profundización de las políticas de crecimiento industrial y agropecuario de la actual gestión.
"Las pequeñas y medianas empresas son factores esenciales para generar fuentes de trabajo, fortalecer el mercado interno y externo, y en particular el de Latinoamérica", dice el documento. Por su parte, el titular de la entidad, Francisco Dos Reis, reafirmó el compromiso ante la búsqueda de mejoras para el sector, según los extractos del documento publicados en el sitio web www.infobae.com.
Pablo Furnari, director ejecutivo del Programa Primera Exportación de Argentina conversó con DiarioPyme acerca de la visión que tienen los empresarios trasandinos de la recién electa presidenta, Cristina Fernández.
Furnari explica que los empresarios tienen bastantes expectativas, pero positivas. Las que tienen que ver más con los cambios que pudiera tener la economía política del país, que con un cambio de gabinete de aquí al 10 de diciembre, cuando asuma la nueva mandataria.
Uno de los temas que tiene más preocupados a los empresarios argentinos, específicamente a los exportadores, es la alta inflación que afecta el país. Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, la inflación cerraría el año en aproximadamente el 10%, y algunas materias primas e insumos alcanzarán de un 20 a un 25%.
"Teniendo en cuenta que el dólar está bastante estable, lo que más le preocupa al empresario exportador es la perdida de competitividad, ya que la mejora de los precios relativos provocada por la devaluación de 2002, se está achicando cada vez más", explica Furnari.
Los medios argentinos califican a la actual primera dama y próxima Presidenta de la Nación, como una mujer vanidosa y frívola por su buen gusto en la moda. Pero ella contesta firme "no es necesario vestirse de pobre para hacer campaña". No conversa con la prensa y muchos la critican por ser "la mujer de". Pero lo empresarios de su país confían que habrá un cambio sustancial en las relaciones.
"Con Cristina, el empresario espera que haya más diálogo con el mundo desde el punto de vista comercial, que al criterio de muchos es una cuenta pendiente del actual gobierno", expresa el director ejecutivo del programa Primera Exportación.
Los analistas apuestan a que la opacidad de su discurso esconde que será Néstor Kirshner el que llevará las cuentas. La gran tarea pendiente es normalizar los precios de los combustibles, labor que, según afirman en los medios cumplirá el mismo ministro de Economía de la gestión de Kirshner.
"Esto genera cierta tranquilidad en el mundo empresario industrial ya que el actual ministro dio señales claras que su política y las medidas que ha tomado son en pro del desarrollo industrial argentino", explica Pablo Furnari.
Como Presidenta el desafío será detener la inflación y quebrar la marca de los gobiernos peronistas: baja inserción externa, indisciplina fiscal y alto poder de los intereses corporativos.





