Hace unos días tuve la oportunidad de asistir a la celebración de los 50 años de la empresa Fernández Wood, situación que se transformó en un excelente ejemplo de cómo debemos manejar los recursos humanos de nuestros emprendimientos.
Alberto Fernández y Roberto Wood, amigos de juventud, decidieron emprender en los años en que la construcción no era un negocio tan rentable como hoy, pero gracias a su perseverancia y la correcta aplicación de los roles en la empresa, surgieron hasta llegar a ser una de las firmas más exitosas de su rubro en Chile.
Esta aplicación de roles tiene que ver con apropiarse de áreas distintas, uno en la parte más comercial y el otro en la parte más creativa, potenciándose y apoyándose para llevar a cabo sus ideas empresariales.
Pero nada de ello hubiese sido posible sin el apoyo de otras personas, de sus empleados, los que son en definitiva los que validan esta historia de éxito que cumplió medio siglo de crecimiento constante. Esta realidad la pude corroborar en esa cena a la que asistí de manera fortuita, pues los 20 empleados con los que logré conversar se mostraron felices de trabajar allí.
En Fernández Wood da la impresión que no existen extremos. En mi mesa se sentaron trabajadores con perfiles que en la mayoría de las empresas chilenas jamás hubiesen compartido, pues estaban desde la ejecutiva con más años en la firma, hasta la encargada del aseo.
La lista de reconocimientos por la labor efectuada fue extensa, no eran dos ni cinco los que llevaban más de veinte años trabajando allí, sino muchos más. Esa fue otra señal que valida esta sensación de que los Recursos Humanos han sido el pilar base para el crecimiento de esta empresa.
Más que la exquisita comida, los variados tragos, la solvente animación, la animada fiesta y los excelentes premios, lo mejor fue la sincera felicidad de esos trabajadores por ser parte de la celebración. No tenían una camiseta que dijera "yo amo a Fernández Wood", pero todos los comentarios eran de agradecimiento a su empleador.
Vayan estas humildes líneas para felicitar el trabajo realizado por esta constructora, por los 50 años de vida como empresa familiar y por el excelente trabajo desarrollado en el área de Recursos Humanos, un ejemplo que todos los que queremos hacer de nuestros emprendimientos un éxito, debemos aprender y aplicar.





