Este martes el esperado Estatuto Pyme hizo su entrada triunfal al Congreso, sin embargo, y después de haberlo pedido en más de una oportunidad, los gremios no pudieron conocer el proyecto en profundidad, aunque sí fueron invitados a La Moneda para su firma.
A una semana después que fuera despachado al Poder Legislativo, el presidente de la Conapyme y de Confedech, Rafael Cumsille, informó que gracias a la disposición de los diputados PPD Rodrigo González y Eugenio Tuma, tienen en su poder el documento y lo están haciendo llegar a las distintas ramas que conforman la asociación gremial.
De esta forma, los gremios podrán estar preparados para hacer sus descargos una vez que sean invitados a la discusión del proyecto. Esto, si esa esperada invitación llega a tiempo.
"Es importante que esta iniciativa se convierta en un fortalecimiento del sector y no en nuevas exigencias, lo que a veces suele ocurrir. Por ello hay que estar atentos y estudiar el articulado del proyecto", dijo Cumsille.
Agregó que se realizarán seminarios con las bases para entregar sus conclusiones a las autoridades del Ejecutivo y Legislativo.
Si bien esta es una iniciativa que las Pyme han esperado desde siempre, que se haya por fin concretado no quiere decir que éstas quedaron conformes.
Es más, el día en que los gremios de microempresarios se reunieron con la Presidenta para la firma del proyecto, fue ella misma quien reconoció que faltaban normas en pro del sector.
Reconoció que no estaban incluidos temas tan importantes como salud y reforma previsional, ante lo que señaló que seguirán trabajando por incorporarlas.
En en ese sentido, Cumsille también se mostró disconforme con lo entregado pero confía en que el resto del trabajo ser hará en el Parlamento. "La Jefa de Estado ha cumplido con el Estatuto, pero indudablemente en el Congreso y con los ministros del área política y económica hay que ir incorporando lo que falta", sostuvo.
Los gremios también hicieron notar la falta de un organismo que vele por que las normas que se incorporarán y ver su efecto en las pequeñas empresas.
"Lo que si falta es una institucionalidad que haga exigible el Estatuto. Una superintendencia, observatorio, subsecretaria da lo mismo el nombre, el tema es definir quién se hará cargo del tema", explicó Iván Vuskovic, presidente de Conupia.
Pero no son sólo los gremios los disconformes con el proyecto presentado al Congreso este martes 15. El economista Marcel Claude, en una columna en el Diario Estrategia, dice que éste "no da cuenta del problema real de la pequeña empresa: enfrentar un mercado sin dinamismo y extraordinariamente empobrecido".
Mala distribución de la riqueza
En su columna, Claude expone que las Pyme no pueden competir en los grandes mercados externos frente a megaempresas que tienen los recursos, gestión y tecnología para hacerlo. Con el Estatuto no se arregla este problema.
Añade que la situación que se observa en el mercado interno tampoco es auspiciosa par las pequeñas empresas por la falta de dinamismo en el sector, por la "enorme concentración de la riqueza".
"Un 80% de los chilenos no dispone de $160 mil al mes para satisfacer sus necesidades. Ese es el poder adquisitivo que enfrenta la Pyme, y con ese nivel de recursos difícilmente podemos darle mayor dinamismo a este sector, pero este nuevo estatuto no se hace cargo ni por ventura del problema", dice Claude.
Mucho se ha hablado ya del Estatuto Pyme, pero no está de más recordar cuáles son las medidas que contiene en pro de las pequeñas empresas del país.
El proyecto de ley "Normas especiales para Empresas de Menor Tamaño", beneficiará a las gestoras del 80% del empleo nacional.
El presidente de la Cámara de Diputados, Patricio Walker, quien dio su total apoyo a la iniciativa, explicó que establece medidas específicas para las Pyme para que sean menos burocráticas y más fáciles de modificar, crear o cerrar.
"También que haya menos sanciones y más incentivos: por ejemplo, en vez de multas de la Dirección del Trabajo, que ellas se transformen en obligación de capacitar a los trabajadores, para que haya un beneficio adicional para quienes laboran en las Pyme", afirmó Walker.
Quizá lo más destacable es que en este proyecto se contempla un elemento tributario de incentivo a la inversión, que permitirá a las Pyme descontar de su declaración anual de Impuesto a la Renta, el 8% de lo que gasta en inversión física.
"Es decir, por cada adquisición de un activo físico (maquinaria, equipos), habrá un 8% que el empresario podrá descontar de su pago en la Operación Renta del período siguiente", señala el diputado.
Walker especificó que "las Pyme que podrán obtener esta franquicia serán aquellas cuyas ventas anuales no superen las UF 100 mil (unos $160 millones mensuales), y el beneficio tendrá un techo cercano a los $22,5 millones al año".





