El análisis de la derecha al segmento Pyme

Jue, 22/11/2007
Más críticas, pero esta vez con propuestas:

El análisis de la derecha al segmento Pyme

Rechazo a la burocracia del plan Chile Emprende, facilidades para crear y, sobre todo, para cerrar una firma y soluciones para la deuda histórica que se arrastra desde el año 98, son algunas de las ideas del sector.


 

Otras Propuestas

Ideas parlamentarias

Quieren dinero

El 2007 ha sido un año especial para las empresas de menor tamaño. Y la Alianza por Chile no ha querido estar ausente. Todo comenzó en abril cuando el Gobierno presentó el programa Chile Invierte para darle un impulso a la economía. La iniciativa tenía como base la depreciación acelerada. El punto fue catalogado por el oficialismo como "Pro Pyme", sin embargo, la derecha- en complicidad con un par de parlamentarios de la Concertación- rechazaron el proyecto, afirmando que la idea no representaba al segmento.

Misma postura tomaron los gremios. La Conupia y la Conapyme tuvieron durante un poco más de un mes extensas negociaciones con el Gobierno, hasta que finalmente salió humo blanco y nació el Plan Chile Emprende Contigo. Se estableció un sin fin de líneas de créditos, regulamiento de la cancha frente a las grandes firmas y crear un Estatuto Pyme. "Este es un gran avance, un programa sin precedentes para el sector", afirmó en ese momento el entonces presidente de la Confedech, Rafael Cumsille.

A pesar de lo anterior, en la derecha no quedaron muy conformes. A pocos días de lanzado el plan, Joaquín Lavín manifestó sus discrepancias. "Las pequeñas empresas seguirán teniendo problemas con el acceso al crédito y al mercado", dijo el ex alcalde de Santiago, agregando que "una iniciativa necesaria es que no tributen por las utilidades ya repartidas".

Otras propuestas

Por su parte en el Instituto Libertad y Desarrollo- centro de estudios ligado a la derecha- no ha quedado al margen. A través de un documento, publicado en su página web hace unas semanas, entregaron una serie de medidas para favorecer a las empresas de menor tamaño. Una se refiere, precisamente, al plan Chile Emprende Contigo, al cual califican de burocrático, misma visión que han manifestado los gremios.

Según la entidad, las medidas Pro Pyme al repartirse en nueve ministerios, "carecen de una autoridad fiscalizadora y de un objetivo común". Problema que proponen solucionar con metodologías de control, para analizar si la entrega de los recursos llega a destino y si están acorde con la productividad.

Además, el centro de investigación tocó una de las barreras más altas para emprender en nuestro país: la creación y cierre de una empresa. Actualmente para comenzar con una firma se requieren de nueve procedimientos, lo cual traducido en costos significa un 8,6% del ingreso per cápita.

Mientras que terminar con un negocio demora casi cinco años. Una realidad que proponen terminar utilizando sólo el RUT en el Servicio de Impuestos Internos para comenzar con una empresa. Hecho esto, una oficina estatal se puede hacer cargo de todos los trámites para que el dueño inicie su gestión.

Ideas parlamentarias

El derecho al fracaso es tan importante como el acceso al crédito y las políticas de fomento que entrega el Estado. Así lo piensa el senador UDI Pablo Longueira. El parlamentario recordó que en 2003- en el marco del acuerdo de modernización del Estado que firmo con el entonces Presidente Lagos- presentó un proyecto para generar una buena ley de quiebra que ayude a los empresarios en esos momentos críticos, el cual aún no se aprueba. "La idea es terminar con la sensación de quien quiere cerrar su negocio, es porque está haciendo transacciones ilegales", manifestó.

A este planteamiento, el ex presidente del gremialismo agrega otros tres puntos: El primero- al igual que Joaquín Lavín- es no cancelar sobre las utilidades ya repartidas. "Con los ingresos que hoy tiene el fisco, no se generaría mayores problemas", declaró.

El segundo es la importancia de crear un Estatuto Pyme, ya que es trascendental, según dijo, para el desarrollo de la economía hacer una diferenciación tangible entre las pequeñas y las grandes empresas. "Las pequeñas empresas deben ser la base de las políticas oficialistas, no las grandes firmas como se hizo en los ochenta", agregó.

Por último Longueira sacó a flote un gran problema que se arrastra hace nueve años: La deuda histórica de las Pyme provocada a raíz de la crisis asiática. "Se necesitan líneas de créditos más baratas, que permitan salir de las morosidades tributarias y previsionales. Sólo así podrán entrar en las redes de compra del Estado", finalizó.

Quieren dinero

El último punto es la base de la tesis, que el economista Enrique Goldfarb, tiene para el desarrollo de las Pyme. En su libro "No todo está perdido" el ex colaborador del Gobierno militar explica la importancia de la deuda histórica y del acceso al crédito como única salida.

"Sin arreglar la deuda bancaria es imposible que los créditos disponibles en el Chile Emprende tengan éxito", aseguró, argumentando que sólo hay acceso a esa garantía para las firmas que lograron sobrevivir a la crisis de hace nueve años. Y va más allá, afirmando que todas las medidas Pro Pyme son marginales si no se soluciona primero este problema.

Para sustentar su idea de que el dinero hace la felicidad, Goldbarb manifestó que, resuelta aquella traba, ni siquiera el abuso y las postergaciones de los pagos por parte de los retails afectarían al sector. "Con capital, las Pyme simplemente se refinancian y venden directamente al público", concluyó.

Fueron varias propuestas para el segmento, que sin duda deben ser consideradas y escuchadas. Y vinieron por parte de un sector al cual generalmente se le acusa de que sólo se dedica a criticar y no a contribuir. ¿Una demostración más del consenso político que ha marcado la pauta en las últimas semanas o una jugada más para generar capital político? Júzguelo usted mismo.

Fernando Carmona Barría