El costo de la vida sube otra vez, no sólo es la frase de una conocida canción, sino que también es la realidad que afecta a las pequeñas empresas del país. Tal como lo explica el informe que el senador Carlos Kuschel (Renovación Nacional) envío al Ministerio de Hacienda, donde se analiza la fuerte alza en la política impositiva de los últimos años.
Según el estudio, "la recaudación por Impuesto a la Renta que en 1995 significaba 22,7% del total; en 2003 llegó a 27,1% y en 2004, a 25%. En tanto, la del Impuesto al Valor Agregado (IVA) subió de 48,4% a 51,5% entre 1995 y 2004.
Un delicado tema para las Pyme, si analizamos también que la recaudación de los impuestos a productos específicos aumento de 10,8% en 1995 a 12,2 % en 2004. Mientras que, la recaudación de los impuestos a los actos jurídicos, en particular, el de timbres y estampillas, se incrementó de 3,5% en 1995 a 44,4% en 2004.
El parlamentario agregó que "este tributo grava los actos jurídicos y es el que dificulta que una pyme pase de un crédito caro a uno barato para aprovechar así la disminución de las tasas de interés".
Kuschel también agregó que el IVA, "ha afectado la actividad de las pequeñas y medianas empresas y también a los consumidores, a la gente de regiones, de zonas apartadas y, en particular a los empresarios más chicos a quienes no llegan las economías de escala ni las economías de alcance para lograr niveles de eficiencia y eficacia en su trabajo".
Por su parte, Andrés Velasco al estudiar el documento afirmó que la política tributaria debe atender el financiamiento de los nuevos requerimientos y desafíos que el Estado en su desarrollo constantemente está demandando, siendo siempre los recursos escasos para poder atender todas las necesidades que se deben cubrir".





