escrito por admin | Mié, 03/12/2008 - 15:52
El sector busca optimizar factores precio-calidad para evitar una brusca caída en el ciclo de desarrollo sostenido de las últimas temporadas.
Que la actual crisis económica mundial ha obligado a los chilenos apretarse el cinturón, es una realidad que podría estrecharse aún más en la temporada veraniega. Situación que desde la Asociación Chilena de Empresas de Turismo, Achet, esperan revertir.
Guillermo Correa, presidente de la organización, afirmó que “la industria del turismo presentará altas tasas de crecimiento en el largo plazo, independiente de los ciclos adversos que son coyunturales”.
Asimismo Correa, explicó que viajar se ha convertido en un bien de primera necesidad a nivel mundial, recordando que “en Chile los viajes se incorporaron en los índices de medición de la canasta familiar para el IPC”.
Del mismo modo, el titular de Achet se mostró tranquilo frente a la volatilidad financiera actual, destacando que “esta realidad es fundamental en el momento de evaluar nuevas inversiones y sustentar emprendimientos turísticos”.
A pesar de que las cifras propuestas por el Sernatur no son alentadoras, puesto que proyectan una caída del 11,2 % para los turistas provenientes de Estados Unidos y de 1,6% para los europeos, respecto del ingreso de veraneantes a Chile; Carlos Corrales, presidente del Comité de Turismo Receptivo y director de Achet, duda que esta realidad afecte al sector.
“Chile se ha posicionado en los mercados emisores internacionales como un destino de larga distancia para segmentos con altos ingresos, por lo cual, a ese tipo de personas les afecta menos la crisis económica mundial”, explicó Corrales.
No obstante una clara baja se observará respecto de la cantidad de chilenos que viajen hacia el exterior, y ello, según el director de la asociación, “interrumpiría el ciclo de crecimiento sostenido de los últimos años, que ha sido del orden del 15 % anual”.
Factores como una menor oferta aérea -principalmente en el número de vuelos charter-, una baja en las tarifas (producto de este ajuste), además de la disminución en el precio del combustible, buscan equiparar, según Corrales, la caída en el flujo de turistas nacionales que viajarán a otros destinos.