Lanzan salvavidas económico a Pyme argentinas

Aliviar la carga tributaria, disminuir las deudas que acosan a las pequeñas empresas y repatriar capitales son algunas de las medidas entregadas por la Presidenta Cristina Fernández. Ahora será tarea del Poder Legislativo materializarlas.


 

Llegó el turno del salvataje económico para las empresas en Argentina, en el cual las Pyme tienen un lugar importante, según lo anunció la Presidenta Cristina Fernández.

Esta vez el Gobierno argentino promete hacer borrón y cuenta nueva frente a las deudas contraídas con el Estado por parte de las empresas, con lo que propone un “alivio fiscal” para las pequeñas firmas que tengan hasta 10 trabajadores formalizados y se comprometan a no despedirlos y así podrán optar a plazos de pago de 10 años y 120 cuotas para ponerse al día con sus deudas.

Esta iniciativa beneficiará al 84% del total de las empresas de la Argentina. “Vamos a tomarlas como si empezaran de cero”, dijo la Mandataria trasandina.

Una medida que busca fomentar la formalización, ya que se estima que un 75% de la informalidad laboral está dentro de las empresas más pequeñas, con menos de 10 trabajadores.

Para enfrentar la crisis

Para los empresarios se anunció la disminución de la carga fiscal y tributaria, y la condonación de deudas a las Pyme que formalicen a sus trabajadores. “No vamos a permitir que los sectores más vulnerables se vean afectados por la crisis”, dijo la Presidenta Fernández.

Además se decidió crear el Ministerio de Producción al percibir la necesidad de un espacio institucional que articule a la Cancillería y a los embajadores, “de los que se necesita que sean los vendedores de la Argentina, para salir a la conquista de nuevos mercados”, expresó la Mandataria.

Incentivos al empleo

Se promocionará la contratación de nuevos empleados, por al menos 24 meses. Durante el primer año sólo se deberá aportar el 50% de las contribuciones patronales y durante el segundo, 75%.

“Se aplicará una salvaguarda para que esto no sea utilizado para un cambio en la planta para no pagar las contribuciones patronales”, aclaró Fernández.

De regreso a casa

También se contempla una nueva reglamentación tributaria para fomentar la declaración y la repatriación de capitales colocados en el exterior, que reduce la tasa tributaria hasta el 1% para quienes regresen sus fondos para invertirlos en sectores productivos. Aquéllos que sólo declaren lo depositado en el extranjero, deberán pagar el 8% de impuestos.

Los ingresos que se obtengan por este plan, que excluye de los beneficios a quienes hayan ocupado funciones públicas en cualquiera de los tres poderes, será repartido entre las provincias.

El anuncio del proyecto de ley fue realizado luego de que los analistas locales advirtieran de la necesidad de un plan del Gobierno para impulsar la economía local y no caer en un proceso de recesión.

Reacciones
Economistas y gremios dieron sus bendiciones a las iniciativas presentadas por el Gobierno argentino, valorando que están enfocadas en ayudar a mantener la producción de las empresas, aliviándolas en temas tan importantes como las deudas que los aquejan.

“Creo que está bien darles a las Pyme incentivos, cuando tienen tantas trabas para producir”, dijo el ex presidente del Banco Central de la República Argentina, Javier González Fraga.

El titular de la Federación Económica de la provincia de Buenos Aires (Febra), Raúl Lamacchia, valoró los anuncios y espera que estas medidas refuercen realmente a la economía trasandina.

“Esperamos ahora la profundización de las iniciativas hacia una defensa de la industria nacional y el direccionamiento de fondos públicos hacia el indispensable financiamiento de las Pyme por una parte y el consumo de la población por otro para sostener la plena actividad en el mercado interno”, reflexionó el empresario.

En conversación con DiarioPyme, Pablo Furnari, Director Ejecutivo del Programa Primera Exportación de la Fundación Gas Natural de Argentina, explica que los empresarios trasandinos consideran que si bien estas medidas son positivas, son insuficientes.

“Desde el sector industrial esperaban medidas de tipo cambiarias, un ajuste del dólar, para hacer más competitivas las exportaciones y ajustar la distorsión de los precios relativos”, cuenta Furnari desde Argentina.