Se abre debate por segmentación variable de empresas

Aunque en el Ministerio de Economía rechazan enfáticamente esta postura, pues abogan por flexibilizar los instrumentos de apoyo al sector; el último informe semestral de Cipyme demuestra la necesidad de incluir diversos factores para definir a una empresa. La única solución para mejorar el diseño de políticas públicas.

 
 
Un viejo debate entra al ruedo entre gremios Pyme y el Gobierno, se trata de la definición de pequeñas empresas. Los primeros abogan para que se trabaje bajo una segmentación multivariable, mientras que el segundo, sigue prefiriendo una sola variable: ventas.

Sin embargo, la postura de dirigentes emblemáticos del sector, como Iván Vuskovic, no es gratuita. El presidente de Conapyme,  se apoya en el análisis del último informe semestral del Centro de Investigación de Políticas Públicas para la Pyme, Cipyme, que demuestra que no se ha tomado en cuenta la enorme heterogeneidad de las Pyme, al observar el diseño de los instrumentos de fomento.
 
“No es correcto hablar de la Pyme o de la mediana empresa, hay que abrir más el concepto”, sostuvo Mario Astorga, director ejecutivo de Cipyme.

La misma canción

La defensa de la propuesta de una nueva segmentación multivariable se sostiene en que al analizar los datos de todas las empresas de nuestro país (a partir de las bases de datos de empresas del SII para los años tributarios 2004 al 2007) y los criterios de segmentación actualmente utilizados, (ventas, planilla de remuneraciones, activos, número de trabajadores y empleo, hectáreas de riego básico, etc.), las principales variables utilizadas para segmentar las empresas tienen un comportamiento que no es posible encontrar a lo largo de los grupos de empresas.

 “La mayor parte de los criterios de segmentación utilizados por la Red de Fomento han sido establecidos en forma arbitraria” afirma el estudio de Cipyme.

Ante esta arbitrariedad, los problemas se siguen repitiendo: las pequeñas empresas presentan bajos niveles de capacitación, de exportación, de uso de tecnologías y de capacidad para innovar, según confirma el último informe semestral del centro de políticas públicas.

“Con una segmentación multivariable se pueden focalizar mejor los instrumentos de fomento. Además facilita la evaluación de impacto, ya que se trata de un grupo más pequeño”, afirma Mario Astorga, director ejecutivo de Cipyme.

La negación de Lavados

En la “vereda del frente” está la postura de Hugo Lavados, ministro de Economía, quien insiste en aclarar que “mientras más compleja sea la segmentación, más complicado será el trabajo del diseño de políticas públicas”.

Según Lavados, al incluir distintas variables para definir a las empresas, los resultados que se obtendrán no serán claros, por lo que su postura se inclina por generar instrumentos de fomento que sean más flexibles.

Y en esa línea, la Comisión Unida de la Cámara Baja que estudia el Estatuto Pyme aprobó la indicación para que en el futuro se puedan incorporar otras variables en la segmentación de empresas, como regiones, sectores, entre otras.

Por mientras para conocer el comportamiento de las pequeñas empresas,  el Ministerio de Economía realiza, desde octubre pasado, una encuesta  a más de diez mil empresarios formales, en 11 sectores productivos. Según Lavados con esta cifra se puede lograr una diferencia estadística en los resultados, que el informe de Cipyme no entrega pues sólo encuesta a 714 empresarios.

También desde el Minecon trabajarán en una encuesta para empresas informales urbanas y rurales, para conocer los problemas de gestión, entorno y financiamiento.

Y ahí está la respuesta para el secretario de Estado, “es necesario tener información más rigurosa para conocer mejor el panorama de la Pyme y no esforzarnos en una segmentación más rigurosa”, recalca.

¿Mejorar la información o segmentar mejor? Una solución que debe aclararse prontamente para que mejorar el acceso a las políticas de fomento del sector.