escrito por admin | Lun, 24/11/2008 - 17:00
Internautas sólo hablan del mejor momento de la web 2.0, de la
arremetida de redes sociales como Facebook y de la importancia de
generar contenidos como usario, sin embargo el Gobierno juega el
partido con una visión atrasada.

La semana pasada el Gobierno lanzó el sitio web
www.chileclic.cl, un portal electrónico que cuenta con 1500 fichas informativas de servicios y programas públicos y brinda acceso centralizado a más de 400 trámites en línea.
El portal web tiene el objetivo de convertirse, como afirman las autoridades, “en una alternativa de fácil acceso y disponible desde cualquier lugar las 24 horas del día”.
Sin embargo, en esta guía de servicios del Estado es tan amplia la información, que no permite una navegación simple para cualquier usuario de Internet.
Además, ChileClic pareciera ser una segunda parte del portal
www.paraemprender.cl, iniciativa que se lanzó en mayo del 2007, en marco del anuncio de las medidas Pro Pyme y que sigue funcionando como una guía de trámites para los pequeños empresarios.
Sin espacio para la web 2.0
Pese a que estas iniciativas están en el marco de la Estrategia Digital del Gobierno, política pública con el objetivo de profundizar el desarrollo de las tecnologías de información como un eje impulsor del progreso de Chile, según reza su definición; no contienen los elementos de la web 2.0 que hoy buscan los internautas.
Por ejemplo, no se trata de más tecnología, sino lograr que el usuario tenga una actitud colaborativa frente a los contenidos. Pero ninguno de los portales web antes mencionados, invitan de forma atractiva a que el visitante pueda emitir su opinión frente a la información que está viendo en su computador, para que sea publicada y vista por otros navegantes.
Una fórmula simple: entregar información y recibir consejos de terceros. Los expertos afirman que más que “hardware”, se trata que los sitios web puedan entregar información con “sorprendentes aplicaciones”, más que ser una copia de publicaciones impresas.
Por lo tanto, es de esperar que el Gobierno y usuarios 2.0. puedan convivir, en un futuro no muy lejano, en el mismo escenario y no en caminos separados.