Balance del trabajo para convertir a Chile en Potencia Alimentaria

Los esfuerzos estuvieron enfocados en abrir nuevos mercados para los productos nacionales, así como comenzar a regular temas sanitarios y de inocuidad, para poder competir en mejores condiciones en los exigentes mercados extranjeros.

 


 

Chile sigue trabajando a toda máquina para lograr convertirse en Potencia Alimentaria. Para este año se proyecta que las ventas de alimentos llegarán a los US$12.500 millones, superando las cifras del año pasado, US$10.000 millones.

Esta industria muestra altos índices de crecimiento desde hace 6 años y todo indica que se mantendrá la tasa para las temporadas futuras. Por lo menos así lo afirms Michael Leporati, asesor del ministerio de Agricultura en la materia.

“Sólo en alimentos procesados se está aumentando a tasas del orden del 15% en términos de volumen de ventas de exportaciones. También hemos avanzado en mejoramiento genético de bovinos y ahora estamos comenzando con el tema vegetal, todo esto para colocarnos a un nivel internacional competitivo”, dice Leporati.

Abriendo mercados
El asesor ministerial cuenta que este año el trabajo estuvo focalizado en la apertura de nuevos mercados para los productos chilenos, suscribiendo acuerdos y negociaciones en temas sanitarios, difusión y promoción.

A juicio del experto, los avances más importantes se dieron en concretar las negociaciones de apertura de productos agrícolas con Estados Unidos, específicamente en carnes y cítricos. Con Rusia se avanzó en el ingreso de productos lácteos y en Sri Lanka, de frutas.

“Estamos identificando cuáles nuevos mercados son de interés para el sector, para proponerlos a los equipos de negociación de la Cancillería, nos interesa particularmente Centro América, la ex URSS y Asia Pacífico”, cuenta Leporati.

Promocionando Chile
El ministerio de Agricultura, indica el asesor, trabaja en forma conjunta con ProChile para fortalecer la imagen del país en el exterior. Es así como los productos nacionales tienen presencia en las más importantes ferias de alimentos internacionales.

“Mostramos una institucionalidad que tiene un proyecto común, donde hay un Gobierno que está haciendo un trabajo articulado entre el sector público y privado”, dice Leporati.

El desafío, cuenta el profesional, es seguir trabajando en las normativas y políticas en torno a los temas de sanidad e inocuidad de los productos, para así ser más eficientes y competitivos en los mercados internacionales.