Expectativas de empresarios argentinos “a la baja”

Si bien al otro lado de la cordillera las presiones de los empresarios aún no empiezan  a generar las tensiones típicas, el panorama no es el de los mejores.

Los datos de las percepciones de los consumidores no son difíciles de cuantificar, ya que universidades y centros públicos se dedican a su estudio. Al menos en nuestro país, la Universidad Del Desarrollo (UDD) genera mensualmente junto a Mall Plaza, el índice de percepciones del consumidor que recientemente mostró una de sus bajas históricas.

Claro que en Chile el índice sólo alcanza para los consumidores, porque hasta el momento las percepciones de los empresarios sólo son conocidas a través de los medios de comunicación, o de redes sociales como el Club Pyme en Facebook, pero aún ninguna asociación gremial toma partido por tabular esta información.

Situación distinta es la que se vive en Argentina. En el vecino país, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) realizó una encuesta en que el 69,5% de los consultados asegura que en 2008 su producción cayó o se mantuvo sin cambios frente a 2007. Solo 39,5% registró aumentos.

Además, el 50,5% de las Pyme industriales ya está operando con menos de la mitad de su capacidad instalada, por lo que mantiene gran parte de su estructura ociosa.

En este marco, el 62% de las empresas argentinas redujo sus niveles de rentabilidad en 2008, en tanto 23,2% la mantuvo igual y tan solo 14,8% la aumentó.

Para 2009, el escenario se deteriorará más, dicen: el 62,0% espera reducir o mantener su producción, y solo 38% se prepara para un aumento. Esto también tendrá su correlato en el empleo, ya que el 33,8% reducirá su plantel de personal, mientras el 51,4% dice que quedará igual y el 14,8% asegura que aumentará. Los que planean despedir personal lo vinculan con la caída de las ventas y de la producción. El 52% no planea concretar nuevas inversiones.

A menores ventas, menor inflación. Esa es la conclusión a la que llegan los empresarios, ya que el 63,9% espera que sus costos aumenten por encima de 10% en 2009, lo que anticipa que la inflación se desacelerará respecto de este año. Solo 20% de los empresarios piensan que sus costos podrían bajar.