La fórmula para generar universitarios emprendedores

Con asignaturas creativas, modalidades de titulación que reconocen la experiencia y posibilidades de convertir ideas en negocios concretos, son algunas de las acciones que ofrecen las casas de estudios para ayudar a que Chile sea una nación desarrollada.

 
El país está enfocado en preparar capital humano especializado para las exigencias del futuro. El desafío será contar con profesionales capaces de levantarse y seguir adelante aunque el mercado laboral esté saturado, y que mejor que hacerlo con herramientas obtenidas en los años de estudios profesionales ligadas al emprendimiento propio y dentro de las empresas.

Esta es la labor que están haciendo universidades chilenas al incorporar en sus mallas curriculares la cultura del emprendimiento.

Con sello emprendedor

Los académicos de las Universidad del Desarrollo (UDD) quieren desde el primero día de clases contagiar a sus alumnos con el “bichito del emprendimiento”, cuenta Rodrigo Edwars, director de la carrera de Ingeniería Comercial de esta casa de estudios.

En primer año, todos los estudiantes, no importando la carrera, tienen el ramo llamado “Emprendimiento y Liderazgo”, el que después se va complementando dependiendo de las herramientas que cada carrera necesite.

Este programa es desarrollado por el Centro del Emprendimiento e Innovación de la UDD, el que anualmente desarrolla, junto a la Facultad de Economía y Negocio, la Feria del Emprendimiento, a la cuál están invitados todos los alumnos de la universidad que quieran presentar su proyecto.

“Una comisión los asesora, y posteriormente elige a los ganadores. Hay un financiamiento dependiendo del proyecto que sea y pueden clasificar para que el Centro les abra redes de contacto”, cuenta Edwars.

La carrera de ingeniería comercial de la UDD concentra la mayor cantidad de asignaturas enfocadas al emprendimiento y en tercer y cuarto año los alumnos asisten una hora a la semana a las empresas para poner en práctica los conocimientos adquiridos en el programa de estudio.

“La universidad forma alumnos con aproximación al mercado laboral a lo largo de toda la carrera y con capacidades emprendedoras desde el primer día”, asegura el director de carrera.

Reconocimiento a la experiencia
Es casi imposible que alumnos que durante toda su formación recibieron conocimientos y herramientas para el emprendimiento, no quieran formar sus propias empresas al terminar sus estudios o incluso antes.

Concientes de esta realidad, la Universidad Andrés Bello (Unab) implementó la titulación de sus ingenieros comerciales vía empresa, es decir, los alumnos dueños de firmas con más de un año en el mercado, pueden presentarla ante una comisión para obtener su titulo profesional.

“Fomentamos el emprendimiento haciendo sentir al alumnos el total apoyo de la facultad. Valoramos el esfuerzo de asumir los riegos de formar una empresa propia, es decir, de ser emprendedor. Eso es mucho más valioso que un examen de grado”, dice Sebastián Mathews, director de Planificación de la Facultad de Economía y Negocio de la Unab.

La iniciativa partió recién este año, pero ya tiene 4 alumnos titulados por esta modalidad y muchos más en lista de espera con sus empresas formadas durante sus años universitarios.

Esta casa de estudios está dando sus primeros pasos en torno al emprendimiento universitario y piensa pronto poder expandir sus redes incorporando incubadoras de negocios y atrayendo inversionistas para que financien los proyectos de sus alumnos.

Con escuela propia
Desde el año 2004 la Universidad Técnica Federico Santa María cuenta con la Escuela de Emprendimiento creada con el objetivo de crear una cultura al respecto dentro de la institución.

Imparten tres ramos con este enfoque específico: taller de conducta emprendedora, diseño de negocios tecnológicos y coaching para el plan de negocios. Son electivos abiertos a todos los alumnos de la universidad.

Esta casa de estudios tiene también una incubadora de negocios y el objetivo es que los alumnos que realmente tienen interés de emprender puedan acceder, desde estas asignaturas introductorias, a la incubadora para desarrollar sus ideas de negocios.

“Queremos que los alumnos tengan un conocimiento distinto a su área de competencia, que complementen sus conocimientos técnicos o profesionales con la capacidad de emprender”, comenta Andrea Corvera, gerente de emprendimiento del Instituto 3IE de la Universidad.

La profesional explica que es importante incluir este tipo de ramos desde el comienzo de las carreras para así formar una correcta cultura emprendedora entre los alumnos. “No podemos pretender trabajar con los estudiante cuando se están titulando, tenemos que comenzar antes de modo de formar verdaderos profesionales emprendedores”.

Mención especial

La Universidad de Concepción, a partir del año 2004 ofrece a todos sus alumnos asignaturas complementarias a lo largo de toda la carrera. Quienes completan el programa reciben un diploma especial de la universidad que acredita que han participado en un programa formal de entrenamiento y desarrollo de competencias emprendedoras.

“Es un certificado adicional al titulo que representa una ventaja para ingresar al mercado laboral. Acredita que están preparados para dar inicio a un emprendimiento propio en cualquier área”, explica el Dr. Pedro Vera, director del Programa Emprendo.

El profesional comenta que la universidad más que formar empresarios, forma emprendedores, ya sea para que formen negocios propios o para que sean un aporte dentro de las organizaciones.

“Hace mucho tiempo que entendimos que el emprendimiento y la innovación no eran parte de la ingeniería o de la administración, sino que están presentes en todas las dimensiones generales”, dice Vera .

Esta casa de estudios ya está expandiendo su radio de acción. Está trabajando con profesores de colegios ayudándolos a incorporar la cultura del emprendimiento en los más pequeños y están capacitando a micro empresarios de la zona.

Todo hace pensar que si estos programas cumplen con si objetivo, tenemos un buen futuro por delante, con profesionales concientes de la importancia del emprendimiento, creativos e innovadores. Al parecer el futuro de Chile está asegurado.

María José Hernández