Se acerca el fin para el comercio ilegal

¿Sabía usted que desde enero del 2007 nuestro país figura en una especie de "lista negra" en Estados Unidos por los altos índices de piratería que existen? Un problema que afecta no sólo la imagen internacional sino que también el empleo, pues según expertos se dejan de generar 6 mil nuevos empleos en el país por esta razón.

Comprar en la calle es una mala práctica repetida por todos los chilenos, y aunque no se dimensiona el daño que puede causar este comportamiento las cifras son alarmantes. La Asociación de Distribuidores de Software (ADS), destaca que la piratería, sólo en software, significó a Chile una pérdida de US$187 durante el 2007.

“Todos estos antecedentes que atentan contra la Propiedad Intelectual van directamente en contra de nuestro crecimiento como país, ya que muchas naciones pierden el interés en comerciar con Chile porque es muy fácil infringir este tipo de normas”, sostiene Sebastián Rodríguez, Gerente General de ADS.

Y para evitar que esta “mala fama” se siga expandiendo, la Comisión de Constitución del Senado aprobó la iniciativa que combate el comercio ilegal y la piratería intelectual e industrial y que aplicará drásticas sanciones a quienes desarrollen esas malas prácticas.

De aprobarse esta iniciativa, quienes comercialicen ilegalmente recibirán multas por 800 UTM, casi 30 millones de pesos. Aunque los expertos sostienen que no es sólo un problema que se deba atacar con sanciones legales, sino que apunta a un cambio en la demanda.

“Sin duda, un paso importante es el crear conciencia de que quienes están comprando esos objetos cometen una infracción y son cómplices de una clara violación a la propiedad intelectual”, afirma Cristián García-Huidobro, Secretario General de la Cámara de Comercio de Santiago.

Soluciones Pro Pyme

Ante este cambio en la demanda, una de las soluciones que puede favorecer a las pequeñas empresas es el uso del código libre, tendencia mundial disponible en la web, conocido también comno "software libre", el que últimamente ha tenido un alto crecimiento, considerado por algunos como la innovación tecnológica más útil del momento.

Y es que las diferencias saltan a la vista, para usar, copiar y redistribuir el software propietario, es necesario pagar o solicitar un permiso a su fabricante. Los sistemas de código abierto, al contrario, permiten que el usuario efectúe libremente, sin cualquier costo, modificaciones en el programa original.

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