El 99% de las compañías españolas son de menor tamaño. Representan el motor nacional dando el 62% del empleo. Su mayor problema es la falta de innovación y el acceso al financiamiento, para lo cual existen las Sociedades de Garantías Recíprocas, entidades que en Chile aún no pueden comenzar a operar.
Octubre es el mes preciso para recordar nuestros orígenes y en esa línea, hacer una pasada por la situación de las Pyme en España no está de más.
Según el “Informe sobre la Pyme, junio 2008”, publicado en la Dirección General de Política de la Pequeña y mediana empresa, “la economía española, está basada en la actividad de las Pyme”, además señala que la mayor cantidad de estas empresas de la Unión Europea se encuentra precisamente en este país, pero no por eso gozan de una buena situación.
La crisis financiera también ha afectado a España. Según proyecciones de analistas, la economía crecerá en 2008 un 2,4%, muy por debajo del 3,8% de 2007, aunque por encima del los países que conformas la Unión Europea.
Además, el desempleo puede aumentar por encima del 9,0% (en 2007 fue del 8,3%) a la vez que se modera el crecimiento del empleo hasta el 1,2%.
Las Pyme en cifras
Según el último Directorio de Empresas (Dirce 2007), del Instituto Nacional de Estadísticas español, entregado el 1 de enero de ese año, el 2006 había un total de 3.333.533 empresas, de las que el 99,9% son Pyme (3.329.086) y el 0,1% restante grandes empresas (4.447).
En cuanto al empleo que otorgan, al 31 de diciembre de 2007 había inscritas en la Seguridad Social 1.405.938 empresas las que daban empleo conjuntamente a 14.728.031 trabajadores, de los que el 62,7% son empleados por las Pyme.
Innovación y tecnología
Según Eurostat, Oficina Europea de Estadísticas, España sería el segundo país de la UE-15, sólo por detrás de Finlandia, en acceso de las empresas a Internet por banda ancha.
Sin embargo, la Encuesta de uso de TIC y Comercio Electrónico del INE (español) indica que aún queda por hacer en este aspecto, especialmente con las microempresas (un 43,4% de las empresas tienen conexión a Internet por banda ancha) y las pequeñas empresas (un 88,5%). En esta categoría apenas hay diferencia entre las medianas empresas y las grandes: un 97,5% de las medianas empresas tienen conexión con banda ancha, frente a un 99,3% de las grandes.
La encuesta sobre innovación tecnológica, también del INE, da un 27% como el número de empresas innovadoras en España. En este aspecto, el porcentaje en el caso de grandes empresas casi dobla al de las Pyme.
El estudio Observatorio de la Pyme Europa, muestra que un 37,2% de las empresas españolas no innovan porque no lo han pensado. Las cifras también indican que quienes sí lo han hecho, la realizan en forma interna, lo que explicaría el bajo número de empresas innovadoras, porque éstas no tienen el espacio ni los medios necesarios para asumir por si solas un proceso de este tipo. Además se registra una escasa cooperación con otras empresas o instituciones en estas materias.
Según el INE español, de las empresas que hicieron innovación de producto, un 80,0% la hicieron internamente, un 13,5% la externalizó, y sólo un 6,6% la efectuaron en cooperación con otras empresas o instituciones.
De las empresas que hicieron innovación de procesos, un 64,0% es de carácter interno, un 26,1% la externalizó, y sólo un 9,9% la hizo en cooperación con otras empresas o instituciones.
La innovación en las pequeñas y medianas empresas pareciera ser el caballo de batalla del gobierno español. Tanto es así que existen planes específicos para fomentar el tema dentro de las Pyme. Existe una Empresa Nacional de la Innovación y hay cámaras empresariales y cerca de 400 mil portales web que invitan a incluir tecnologías y a innovar en los procesos.
Internacionalización
El porcentaje de empresas exportadoras oscila entre el 42,2% de las pequeñas empresas, el 77,9% de las medianas y el 91,5% de las grandes empresas.
En el 2005, las grandes compañías eran mayoría en la exportación de productos químicos, metales férreos y no férreos, y en vehículos de motor. Las medianas empresas lo eran en materiales de transporte, y las pequeñas eran mayoría en cuero y calzado, en la industria del mueble y en otras industrias manufactureras.
El Observatorio de las Pyme europeas 2007 indica que el porcentaje de empresas españolas que exportan es el peor de los países de la UE-15. No obstante, este estudio tiene al mismo tiempo un lado positivo: las empresas españolas presentan mayor diversidad de destinos (en grandes zonas geográficas) para sus exportaciones.
La madre de las SGR
Desde hace 25 años que en España funcionan las Sociedades de Garantías Recíprocas. Actualmente hay 23 SGR, 20 de las cuales son regionales y sólo tres sectoriales. Todas ellas asociadas a la Confederación Española de Sociedades de Garantías Recíprocas (Cesgar)
“Las SGR son entidades financieras. Su objeto principal es procurar el acceso al crédito de las pequeñas y medianas empresas y mejorar sus condiciones de financiación a través de la prestación de avales”, explica Ana Muñoz, de Cesgar.
Aportan además el valor añadido de realizar el estudio y el seguimiento de la viabilidad de la operación.
En Chile, hasta agosto pasado sólo había una sola SGR constituida y no podía comenzar a funcionar por que para poder operar, necesita la autorización de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras. Para que esto ocurra es necesaria la evaluación por parte de una entidad clasificatoria o auditora. Sin embargo, ésta debe tener el visto bueno de la Superintendencia de Valores y Seguros, lo que hasta agosto pasado no había ocurrido.
En España las Sociedades de Garantía Recíprocas son controladas y supervisadas por el Banco de España, y sometidas a autorización previa del Ministerio de Economía.
Muñoz explica que dado que más del 90% de las empresas españolas son Pyme y que su principal problema es el acceso al financiamiento, las SGR son la alternativa para las empresas de menor tamaño.
“Las SGR son un referente financiero y desempeñan un papel muy importante para solucionar la problemática financiera de las pequeñas y medianas empresas”, dice la representante de Cesgar.
Al colocar la palabra Pyme en un conocido buscador “punto es”, se obtienen aproximadamente 1.040.000 resultados. De ellos, la mayoría corresponde a sitios web que ofrecen servicios, información y asesoría a las pequeñas empresas españolas. Otro punto que llama la atención, es que todas las regiones de España, empresarialmente hablando, están agrupadas en cámaras o confederaciones, dando muestras del gran trabajo asociativo que realizan.
Estas parecieran ser las claves para que las pequeñas empresas tomen el papel que les corresponde dentro de las economías nacionales. Si se trabaja en forma ordenada y asociativa se consiguen mejores resultados y la oferta aumenta en productos para las Pyme, porque los oferentes tienen claros sus públicos. Una buena lección para aprender de los españoles, justo en el mes en que celebramos el descubrimiento de América.







