Ganas de emprender y cambiar la historia

Jue, 31/07/2008
Banquetería Savaviny:

Ganas de emprender y cambiar la historia

María Loreto Torres Pasten, una joven madre nos presenta su historia de microemprendimiento, en primera persona.


“Todo comienza recordando mi vida cotidiana desde la infancia, se dice que la vida cotidiana es el día a día de cada persona, y la mía fue muy sacrificada. Comenzando por vivir en el primer campamento de Santiago, Juan Francisco Fresno del año 1983, en la Pintana, solo tenía tres años y dos hermanos más, una gemela y un hermano de cinco años. Almorzábamos todos los días en el Comedor Comunitario.

Cuando comenzamos nuestra vida de trabajo, que fue desde siempre, apenas sabíamos sumar y leer, estoy hablando de los 7 años, ya vendíamos cosas en el colegio, los chocolates en la enseñanza media, café con sándwich y paralelamente trabajábamos los fines de semana en una feria persa cerca de la casa, para comprarnos los útiles del colegio o la misma ropa que necesitábamos y así alivianarle la carga a mi madre.

Bueno no les conté como salimos del campamento. Después de vivir ahí cerca de cuatro años en él, fuimos la única familia que salió a una vivienda básica en la comuna de San Bernardo, era sólida y con un techo que era de fonola; imagínate, éramos tan felices, orgullosos siempre de mi madre que con su esfuerzo lo conseguía de nuevo, sacarnos de una miseria tan pocas veces vista en ese tiempo.

Nosotras con mi hermana siempre trabajando, y como éramos las dos siempre defendiéndonos de cualquier cosa que pudiera pasar. ¡Siempre decía la gente que éramos pillas y muy despiertas!, imagínate que a los ocho años de edad ya tomábamos la micro y salíamos a comprarle los dulce a mi mamá que luego los vendía, y a visitar a mis tías que vivían lejos y a descubrir mundo que era de nosotras y que desde ahí empezamos a explorar y explotar, con nuestros negocios, con nuestras ideas, con nuestras formas de siempre salir adelante.

Ya mayores, empezando siempre de a poco, con unos valores ya muy arraigados de amistad, de lealtad, de empeño, de esfuerzo, de valentía, de coraje y de amor, de amor que siempre se entrega al resto, al que necesite, es por ello que ahora a mis 28 años estoy estudiando trabajo social en la universidad.

Me ha costado mucho, por temas de esfuerzo, con un hijo a cuestas, con un trabajo de día a día muy fuerte y estudiando para pruebas solemnes, y siempre mi madre y mis hermanos apoyando. es por esto que somos una microempresa familiar, cómo el nombre lo dice, todos con sus roles y todos a la vez compartiendo los roles, pero trabajando en nuestro hogar con un negocio de almacén llenito de todo, con una microempresa de banquetería llamada Savaviny


También les nombro que trabajamos en un carrito de comida rápida en la feria de nuestra población, que comenzó solo con sopaipillas, hace dos años atrás y que ahora es el único carro en San Joaquín que cumple con todo lo necesario para trabajar tranquilas, con todo lo que la ley pide, es decir resolución sanitaria, patente, y que por lo demás con un crédito microempresarial nos pudimos mandar a hacer, con un valor de un millón ochocientos mil pesos, con un almacén que reporta un millón quinientos mil pesos y una microempresa llamada Savaviny que aporta con cuatro a cinco eventos mensuales.

Que siempre, pero siempre, para que resulte todo tenemos unos lemas de vida que como familia siempre ocupamos, se los voy a nombrar para que siempre lo recuerden:
“El que actúa bien, le va bien” , "la proactividad y el valor agregado en todo lo que se haga”

Gracias a todos por leer mi historia”.