Cuando un pequeño empresario crea un producto con alto valor agregado, lo menos que piensa es patentarlo. Una ecuación poco lógica en un país que no para de firmar Acuerdos y Tratados de Libre Comercio que consideran este punto como fundamental.
“A nadie le enseñan a ser empresario”, es una frase que muchos emprendedores pueden ocupar para defender sus errores y gestiones deficientes. Sin embargo, algo que siempre deben considerar es la denominación de origen que pueden darle a su producto.Un tema poco conocido entre las Pyme chilenas, como lo confirma el estudio del Ministerio de Economía, que analiza la dinámica empresarial entre los años 1999-2006. Según los datos recabados, en el caso de las empresas de menor tamaño existen al menos dos ámbitos que parecen explicar su baja participación en actividades de innovación.
El primero de éstos está relacionado con la reducida capacidad de apropiación de los beneficios de sus esfuerzos innovativos. Ello se desprende directamente de un manejo poco adecuado de la propiedad intelectual, toda vez que sus desarrollos son fácilmente copiados por sus competidores, o bien dado que no están protegidos, no pueden ser utilizados como herramienta de negociación con los grandes compradores, en el caso de que las empresas formen parte de una cadena de producción mayor.
¿Pero qué sucede que la Pyme no asimila estos beneficios? Según Raúl Rivera, director del Foro Proinnovación - iniciativa privada que reúne a instituciones y personas claves del país en la materia- la razón fundamental es que las pequeñas empresas aún no comprenden que “innovar es ganar plata”.
Falta de información
Dentro de las conclusiones del estudio del Minecon, figura otra razón que explica porque la Pyme no es innovadora, radica en una falta de información en el tema, complejamente llamado asimetrías de información, algo que sencillamente, sería “no encuentro lo que busco”.
Por tal motivo, el informe explica que uno de los desafíos del sector público es lograr que al menos las firmas tengan a su disposición información útil para tomar decisiones de mejoras en sus procesos de innovación.
Sin duda un trabajo de los públicos al que los privados deberán sumarse a favor de la innovación en las Pyme.







