Las morosidades de los grandes ante las Pyme

Vie, 18/07/2008
¿Una relación peligrosa?

Las morosidades de los grandes ante las Pyme

Los atrasos en las cancelaciones cuando una firma pequeña es proveedora de una de mayor tamaño, es una de las grandes dificultades que tienen las primeras. Un ejemplo claro es la denuncia de la Fiscalía Nacional Económica, frente a lo que consideró malas prácticas por parte de Cencosud, no obstante, la realidad del mercado por lo general lleva a que se trabaje entre ambos actores.



 

  • Un mal ejemplo
  •  Los Rut
  • Un buen ejemplo

Según el economista de la Universidad Central, Juan Carlos Scapini, trabajar con las grandes empresas es la principal meta de las Pyme. Sus razones radican en los elevados costos que implican el negociar entre pequeños o vender directamente al mercado. Sin embargo, la relación con las grandes firmas también trae complejidades, por ejemplo, en el atraso en los pagos. Así lo confirmó un estudio realizado hace un tiempo por el Cipyme.

Por tal motivo, la comisión Pyme del Consejo asesor para la equidad propuso a la Presidenta Bachelet, entre otras materias, que el sector privado publique por Internet las condiciones de compra y que éstas no puedan modificarse, salvo por mutuo acuerdo. Último punto que no genera mucho consenso. Así lo reconoció Mario Astorga, director de Cipyme e integrante de la instancia. “Tengo la impresión de que una eventual legislación va a tardar mucho tiempo”, declaró.

Un mal ejemplo

Y es que al referirse al tema Astorga recordó lo ocurrido con Cencosud, retail que posee, entre otras cosas, supermercados, tiendas comerciales y servicios financieros. La firma fue acusada por la Fiscalía Nacional Económica (FNE) de incurrir en prácticas que afectan a sus proveedores.

Cencosud inmediatamente rechazó la demanda por considerar que era una posición errada. ¿La razón? El hecho de que, según ellos, contaban con un esquema contractual, el cual no sólo fijaba- sin contravenir norma alguna- los lineamientos correctos en la relación con sus proveedores, sino también recogía las pretensiones de la FNE.
 
Al final el juicio se llevó a cabo y sus trámites llevaron la pugna hasta el propio Tribunal de la Libre Competencia. En aquella instancia, la FNE pidió que establecieran relaciones de acuerdo a un “contrato marco”, que contemplaba, por ejemplo, el pago a 30 días y un mecanismo de solución de controversias. Puntos que no fueron acogidos.

Los Rut

Otra de las posibles barreras para una buena relación entre grandes y chicos es la multiplicidad de Rut. Un tema que también fue analizado en el Consejo asesor para la equidad- específicamente en la comisión de institucionalidad laboral- sin embargo, no se llegó a ninguna conclusión final, según detalló el informe entregado a Bachelet.

Es una arista que genera varias visiones. Por ejemplo, el director de SalmonChile, Víctor Hugo Puchi, defendió su utilización. Afirmó que aquella es la mejor modalidad para jerarquizar los elementos y ser más competitivos. “Con esta orden de productos se entregan más oportunidades a las Pyme”, declaró.

Para el abogado del estudio jurídico R&A, Rodrigo Silva, el tema no es muy beneficioso para una empresa pequeña, ya que las transacciones se pueden tornar complejas. “Si las negociaciones se ejecutan a través de distintos Rut, la casa matriz puede no hacerse responsable si llegan a ocurrir imprevistos”, manifestó.

Lo cierto es que fue el propio ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade, quien puso en duda la “honorabilidad” del uso de la multiplicidad de Rut. “Habrá que ver si una empresa grande, utilizando esta modalidad, se disfraza de pequeña y así excusarse y no pagar el salario mínimo”, dijo.

Sin embargo, consultado sobre las dificultades que se podrían provocar en los pagos a proveedores, el secretario de Estado fue menos categórico “es un tema que merece estudio y sin duda la mejor solución será la que logre consenso entre las partes”, complementó.

Un buen ejemplo

 Hace unas semanas uno de los retails más importantes del país quiso dar una mano a sus proveedores. Se trata de Falabella, firma que oficializó el compromiso de cancelar en un máximo de 30 días.

Todo en el marco del plan “Programa de apoyo a proveedores Pyme de Falabella”. En él se establecen los deberes y derechos de todas las pequeñas empresas que deseen trabajar con el retail. Sin duda una iniciativa que dará más seguridad a las empresas de menor tamaño cuando quieran trabajar con aquella firma, una decisión- la de relacionarse con grandes- que en todo caso está condicionada por la realidad del mercado.

Fernando Carmona