Con una legislación potente y la suscripción de tratados comerciales, nuestro país puede proteger sus emprendimientos y que éstos tengan un valor agregado para competir en el exterior.
A cuatro años de la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio entre Chile y Estados Unidos, nuestro país tiene varias tareas pendientes para convertirse en un socio comercial óptimo. La más importante dice relación con la propiedad industrial, y todo lo que ello implica.Si bien quedan muchas cosas por cumplir, hay otras en que se ha avanzado bastante. Por ejemplo, el año pasado se modificó la Ley de Propiedad Industrial, incorporando a la clasificación de marcas las colectivas, de certificación o comunitarias, y las sonoras y olfativas.
Además se permitió que productos distintos a vinos y licores, obtengan la denominación de origen, lo que permite llegar a mercados internacionales con un valor agregado que puede abrir muchas puertas. Sin embargo, hasta el momento no se ha otorgado ninguna y sólo hay dos en trámite.
Falta de información
Si bien esta medida fue solicitada por los encargados de la elaboración del TLC con Estados Unidos para proteger sus productos, lo cierto es que la denominación de origen está siendo muy cotizada en todo el mundo.
“Falta que los productores chilenos sepan que pueden obtenerla, y con esto habrá un positivo impacto en su comercio, reflejado en un aumento de exportaciones y ganancias”, dice la gerente general de Clarke, Monet & Cº, Carolina del Río, empresa especializada en temas de propiedad industrial.
Además se han implementado algunas medidas como el sistema electrónico de solicitud de marca, se creó en enero de 2006 el Tribunal de Propiedad Industrial, este año nació dentro de la Policía de Investigaciones la Brigada Investigadora de Delitos de Propiedad Intelectual. Durante abril de esta año se creó por Ley el Instituto Nacional de Propiedad Industrial, y el Servicio Nacional de Aduanas también hizo su parte combatiendo la entrada y salida de productos piratas.
Temas pendientes
Estados Unidos tiene a Chile "en la mira" por el tiempo que se ha demorado en suscribir acuerdos importantes en materia de propiedad industrial. Además, faltan iniciativas que den una adecuada protección a los datos, y un combate más eficiente a la piratería.
Frente a esto, EE.UU. considera que Chile va por un buen camino pero lo tiene dentro de su lista de “observaciones”, apuntando que lo hecho no es suficiente, sino sólo un avance.
Uno de los temas más importante para los estadounidenses es la ratificación del Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), el que facilita la obtención de patentes de protección industrial en varios países.
El PCT permite a los nacionales o residentes de los estados suscritos al acuerdo, solicitar la protección de una invención simultánea en la totalidad o en algunos de los países miembros.
Para ello se establece un sistema por el que la presentación de una solicitud única produce los mismos efectos que si dicha solicitud hubiera sido presentada en cada uno de los países designados por los interesados.
La ratificación de este tratado se encuentra en la actualidad en segundo trámite constitucional en el Senado.
“No sacamos nada con pedir mayor información o querer exportar conocimientos si no hay una legislación que proteja a los innovadores”, plantea Pablo Lineros, abogado de Clarke, Monet & Cº.
Otro tema no resuelto
Para Claudio Ruiz, abogado y presidente de la ONG “Derechos Digitales”, la demora en la legislación se debería a la lucha de “los intereses de distintos actores que están en juego. Por un lado; las empresas, el público, los titulares del derecho de autor y por otro, quienes explotan comercialmente esas creaciones: sellos discográficos y editoriales”, sostuvo en una entrevista a DiarioPyme.
Para el profesional, el derecho de autor también debe estar presente en la agenda legislativa, especialmente cuando se refiere a la tecnología, específicamente software.
“Lo que existe hoy es una regulación del derecho de autor sobredimensionada que no sólo afecta los derechos fundamentales de la gente, sino que también a emprendimientos nuevos que no estaban contemplados hace cuarenta años atrás”, explicó.
“Falta que los productores chilenos sepan que pueden obtenerla, y con esto habrá un positivo impacto en su comercio, reflejado en un aumento de exportaciones y ganancias”, dice la gerente general de Clarke, Monet & Cº, Carolina del Río, empresa especializada en temas de propiedad industrial.
Además se han implementado algunas medidas como el sistema electrónico de solicitud de marca, se creó en enero de 2006 el Tribunal de Propiedad Industrial, este año nació dentro de la Policía de Investigaciones la Brigada Investigadora de Delitos de Propiedad Intelectual. Durante abril de esta año se creó por Ley el Instituto Nacional de Propiedad Industrial, y el Servicio Nacional de Aduanas también hizo su parte combatiendo la entrada y salida de productos piratas.
Temas pendientes
Estados Unidos tiene a Chile "en la mira" por el tiempo que se ha demorado en suscribir acuerdos importantes en materia de propiedad industrial. Además, faltan iniciativas que den una adecuada protección a los datos, y un combate más eficiente a la piratería.
Frente a esto, EE.UU. considera que Chile va por un buen camino pero lo tiene dentro de su lista de “observaciones”, apuntando que lo hecho no es suficiente, sino sólo un avance.
Uno de los temas más importante para los estadounidenses es la ratificación del Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), el que facilita la obtención de patentes de protección industrial en varios países.
El PCT permite a los nacionales o residentes de los estados suscritos al acuerdo, solicitar la protección de una invención simultánea en la totalidad o en algunos de los países miembros.
Para ello se establece un sistema por el que la presentación de una solicitud única produce los mismos efectos que si dicha solicitud hubiera sido presentada en cada uno de los países designados por los interesados.
La ratificación de este tratado se encuentra en la actualidad en segundo trámite constitucional en el Senado.
“No sacamos nada con pedir mayor información o querer exportar conocimientos si no hay una legislación que proteja a los innovadores”, plantea Pablo Lineros, abogado de Clarke, Monet & Cº.
Otro tema no resuelto
Para Claudio Ruiz, abogado y presidente de la ONG “Derechos Digitales”, la demora en la legislación se debería a la lucha de “los intereses de distintos actores que están en juego. Por un lado; las empresas, el público, los titulares del derecho de autor y por otro, quienes explotan comercialmente esas creaciones: sellos discográficos y editoriales”, sostuvo en una entrevista a DiarioPyme.
Para el profesional, el derecho de autor también debe estar presente en la agenda legislativa, especialmente cuando se refiere a la tecnología, específicamente software.
“Lo que existe hoy es una regulación del derecho de autor sobredimensionada que no sólo afecta los derechos fundamentales de la gente, sino que también a emprendimientos nuevos que no estaban contemplados hace cuarenta años atrás”, explicó.







