Pequeños Gigantes

Leonardo Meyer Z., director diariopyme.com
Mucho se habló y se hablará del paso de la Pequeña Gigante y su tío Escafandra por Santiago, hito que con el tiempo crecerá dado que dejó muchas enseñanzas al más de millón de chilenos que los siguió en las calles y también por las pantallas de televisión.
¿Qué generó este fenómeno? En un país gris, poco dado a ser feliz y demostrar alegría, donde los colores negro y gris abundan en las artificiales oficinas del centro de la capital, una alta dosis de irracionalidad y fantasía despertó el alma de niño que todo ser humano tiene.
Antes fue Spencer Tunik y su masivo desnudo, para el que miles de chilenos desafiando el frío y el pudor se despojaron de todo y se mostraron tan naturales como nunca antes se había visto. Y alegres. Revise los cientos de fotos que arroja Google cuando uno busca “Tunik en Chile”. ¿Ve alguna mala cara? Ninguna.
Lo mismo ocurrió acá. Estos dos personajes irreales transformaron la ciudad en un jardín infantil, donde se encontraron los padres con sus hijos, los hermanos, los amigos y, cómo no, los tíos y sus sobrinas.
¿Pudo ser un dinosaurio amarillo con un ave naranja? ¿O quizá Pedro Picapiedra y Pablo Mármol? No. Sólo pudo la imagen de una pequeña encontrando a un gigante. Y es que las grandes cosas de la humanidad son producto de ínfimas acciones y de personas a veces anónimas que trabajan sin esperar fama.
Así son los emprendedores: pequeños gigantes que abundan en las estadísticas económicas, pero que no logran la atención que esta otra Pequeña Gigante. Las dos buscan a este tío Grande para que les de protección y cariño, pero sólo la última lo logra y quizá por ello la historia se torna tan efímera como irreal.
Las pequeñas empresas van en busca de gigantes corporaciones a buscar un primer cliente, una primera oportunidad, un poco de respeto y apoyo, pero pocas veces lo logran. Por el contrario, el tío Banco no los abraza y el tío SII le pone trabas y dificultades para avanzar.
Si el abrazo de la Pequeña Gigante y su tío Escafandra se replicara entre millones de emprendedores y un puñado de exitosas marcas, quizá la historia sería más real y más beneficiosa para un país que quiere de una vez por todas transformar sus sueños y anhelos en una felicidad tangible y real para todos los chilenos.







Me interesa contactarme con interesados en formar una asociación que defienda los derechos de las Pyme ante la amenaza al desarrollo económico de los monopolios que están destruyendo la industria, la innovación y el crecimiento.
El cobre, la madera, la pesca, el transporte, la cerveza, los combutibles, los detergentes, las farmacias, los supermercados, las ferreterías, todo en manos de 10 personas que entre otros males han transformado vida rural y atiborrado los pueblos de casas de lata.
La idea es dar fuerza a conceptos económicos defendidos por destacados ecomistas (Edwuard Precott) que confirman que no habrá desarrollo con el nivel de concentración que tenemos en Chile.
Ciudades como Paillaco, Loncoche, Cauquenes, Santiago son testigos de la mala aplicación del modelo económico donde al parecer la administración del estado fue a un curso rapido de economía y no alcanzaron a estudiar las externalidades, el síndrome holandés o el valor social de los proyectos.
Los intersados favor manden un mail con sus datos para organizar nuestra primera actividad.
rh@coqui.cl