Angélica Castro, modelo y actriz: “Ser famoso vale cero al momento de querer ser una buena empresaria”
Mucho antes de que se provocara el desembarco de rostros famosos al frente de marcas de vestuario que se venden en las multitiendas, Angélica Castro ya tenía su tienda de ropa en Vitacura. Una delegación inteligente, sin abandonar actividades claves que sólo ella realiza a pesar de vivir en México, es parte de las tantas cualidades que han transformado a esta chilena en una emprendedora ejemplar.
Sólo tres días al mes es lo que María Angélica Castro González puede disponer para visitar Chile, y no lo hace precisamente para descansar ni pasear, sino para ejercer su faceta como empresaria, ya sea a la cabeza de su tienda de ropa exclusiva o al frente de importantes proyectos que muy pronto ella misma anunciará.
Con una belleza interna y externa que conmueve al entorno que acompaña esta entrevista, esta chilena recientemente radicada en México tras varios años en Estados Unidos donde llegó para estar junto a su esposo, el también chileno Cristián De la Fuente, se ha transformado en una verdadera embajadora de nuestro país gracias a atributos asociados principalmente a sus valores.
Este es un extracto de la entrevista publicada en la Revista Pyme de noviembre, la que puedes revisar en www.diariopyme.com/revista
ADN empresarial
¿Y tu tercer área de desarrollo cuál es?
La empresarial. Yo nací siendo empresaria.
¿En serio?
Bueno, es un decir. Tengo recuerdos de mis ocho años haciendo negocios. Inventaba jugos con frutas, los llevaba al colegio y los vendía. Entonces compraba más envases, hacía más jugo con diversas frutas combinadas y todo se vendía.
¿Te dabas cuenta de lo que hacías?
No mucho. Tengo esa capacidad de ver rápidamente los negocios en cada cosa, pero no es que quiera ver lucro en todo lo que hago. Por ejemplo, de niña juntaba mi ropa antigua, la vendía y con esa plata compraba la nueva ropa que me gustaba.
De ahí viene tu amor por las prendas…
Siempre tuve la idea de tener mi propia tienda de ropa, principalmente porque siempre me he reconocido como una mujer distinta al resto, rebelde a la moda. Me gusta imprimir mi propio sello.
¿Qué sello?
Me gustan los espacios que permiten tocar, sentir. No me gusta hacer cosas desechables, sino darle el tiempo a cada cosa. Por otra parte no me gusta expandirme, más bien prefiero concentrarme y poder mantener una cercanía con el cliente cada vez que vengo a Chile. Todo eso mezclado es el sello del que te hablo.
Confianza, delegación y creatividad
Pasas muy poco tiempo en Chile ¿Cómo haces para manejar tu empresa?
Con el tiempo he aprendido que confiar, delegar y ser altamente creativa son los pilares fundamentales para poder manejar mi empresa sin estar todo el tiempo que se requiere al frente de ésta.
¿Delegar o sencillamente entregar la administración a otra persona?
Yo creo cien por ciento en que uno debe saber delegar, pero no debe entregar a otro una empresa en su totalidad. Delegar es fundamental para aprender a confiar en las personas y darle responsabilidades, pero hay temas que uno debe realizar cueste lo que cueste
¿Por ejemplo?
Para pagar sueldos, por ejemplo, soy prescindible y no es necesario que yo lo haga. Incluso creo que otro puede hacer este tipo de cosas mucho mejor que yo. Pero si es fundamental que yo elija cada prenda que está en la tienda y que yo me reúna con los especialistas en Internet para que quede el concepto que quiero entregar en la página.
Tú no estudiaste diseño de vestuario, pero como dueña, ¿Te permites diseñar?
Uno debe ser humilde y no creer que puede hacer de todo por ser el dueño. Yo no soy diseñadora y por ello respeto a las personas que son profesionales en ese ámbito. Me limito únicamente a opinar, a transmitir lo que pienso y quiero de un concepto de prenda, pero luego es la profesional del diseño quien lleva a cabo el producto final.
¿Te consideras creativa?
Absolutamente y eso, sumado a mis aptitudes comunicacionales, me permiten ser asertiva en expresar lo que pienso y quiero de una prenda. Así, el resultado generalmente es exactamente eso que yo pensé o lo que mis clientas quieren, y muchas veces mejor.
¿Cómo alimentas esa creatividad?
Escuchando a los clientes, anotando cada comentario que llegan a mi mail, conversando con las vendedoras y mirando la industria.
¿Consideras relevante la confianza para emprender a distancia?
Cuando uno arma una empresa debe trabajar con gente en la que confía, especialmente en mi caso donde debo viajar mucho. Yo debo tener esa tranquilidad de poder confiar con la gente que trabajo. No se trata de trabajar sólo con la familia o con los mejores amigos, sino con personas transparentes, sinceras y con mucho criterio para atender a los clientes. Si esas características las tiene una amiga o un familiar, mucho mejor, pero acá se trata de que cualquier persona pueda ganarse la confianza.
¿Y tu en quién confiaste?
En el caso de la tienda preferí escoger como socia a mi mejor amiga de años por un tema de tiempo, pero con las vendedoras uno va trabajando el tema de la confianza.






