La unión fortaleció a microempresarios colombianos de la madera
Dos cabezas piensan más que una, es la premisa de la asociatividad que cada día cobra más fuerza entre los emprendedores con el fin de fortalecer sus negocios y competir en el mercado.
Hace tres años, 25 microempresarios colombianos formaron la Cooperativa de Trabajo Asociado del Sector Madera del Atlántico (Secmatlan), con el fin de impulsar y fortalecer el mercado de este rubro. Hoy, su iniciativa ya comienza a dar resultados.
Y es que ocho de los emprendedores que iniciaron esta iniciativa, paulatinamente avanzan hacia la obtención de beneficios de la economía de escala. Una de los miembros de este grupo es Yulis Fontalvo, propietaria de Ebanistería Deivi, quien afirma que la asociatividad ha mejorado la rentabilidad de sus empresas.
“Esto se ha convertido en una familia, para cubrir muchas de nuestras necesidades hemos creado un fondo común de 40.000 pesos mensuales que, sumado al apoyo que recibimos de algunas organizaciones como la Gobernación del Atlántico, y de la Asociación Colombiana de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Acopi), permiten que nuestros negocios despeguen”, dijo.
Y es que ambas instituciones han respaldado a estos emprendedores aportándoles recursos y capacitación. En este sentido, el consultor Luis Vega, destaca la conciencia que han desarrollado los microempresarios respecto al manejo de sus recursos con el fin de no aceptar trabajos que sobrepasen su capacidad productiva.
Valdin García, dueño de Valu Decoraciones, cuenta que llegó a esta asociación por la necesidad de no depender de su oficio como tallador, el cual no le daba la solvencia necesaria para mantener a su familia.
“Hace cinco años soy independiente y todavía estoy en mi proceso de fortalecimiento y no dejo de aprender cada día. Recibí capacitación que es lo que me ha dado de comer hasta hoy“, afirma agradecido.






