Innovación en la Pyme: los territorios para innovar
Tenemos que estar innovando permanentemente para sobrevivir y mucho más aún, si queremos hacer que nuestra empresa se destaque en el mercado y por qué no, que llegue con sus productos y servicios a los mercados de exportación e incluso a los países del mundo desarrollado.

Manuel Manterola, consultor y miembro del Consejo Editorial de diariopyme.com
Por lo tanto, es muy relevante estudiar los distintos territorios conceptuales donde se da la innovación dentro de una empresa. Así, podemos hablar en primer término de aquellas innovaciones que hacen más efectivos nuestros actuales procesos productivos, logísticos o de apoyo a las operaciones (resultados y menores costos), mejorando nuestra infraestructura, o bien, reemplazando nuestra oferta existente por mejores productos y servicios.
Un territorio un poco más amplio de innovación, y posiblemente de mayor impacto en nuestros negocios, dice relación con la introducción de otros productos para nuestros actuales clientes. Normalmente, ello requiere revisar la forma en que estamos trabajando y prepararnos para poder entregar el adecuado soporte a las nuevas líneas, capacitando y entrenando a nuestro personal, adquiriendo el stock necesario y ampliando nuestro “maletín del vendedor” con las piezas de marketing que necesariamente deben acompañar a esta nueva oferta.
Podemos también alcanzar nuevos segmentos de clientes con los productos y servicios que ya teníamos y con los recientemente incorporados, lo que significa usualmente extender en forma importante nuestras redes de negocios e insertarnos en nuevas comunidades. Ello lleva aparejado la necesidad de invertir tiempo y dinero para irnos posicionando en estos nuevos nichos.
Dependiendo de lo novedoso de la idea, uno incluso podría aventurarse en territorios aún más lejanos e inexplorados, y generar mercados completamente nuevos a partir de nuevos productos, o bien, cambiar radicalmente la forma en que éstos se fabrican, venden o distribuyen… Aquí vienen a la mente ejemplos clásicos como el de Amazon.com, que causó revoluciones en varias industrias, partiendo por la industria de venta de libros.
A todo lo anterior se agrega la posibilidad de mejorar la tecnología tanto de los productos que ofrecemos como de aquella que estamos usando para nuestras distintas operaciones. Se incluye aquí la incorporación de nuevas herramientas y equipos, de nuevos conocimientos y de nuevas capacidades de las personas a nuestra labor diaria (nuevos instrumentos y maquinaria, equipos, software productivo, administrativo y de gestión, etc.).
Así, los espacios de innovación son múltiples y variados y se prestan también para “extraviarse en la selva…”. Para ir avanzando como empresa, es fundamental entonces reflexionar primeramente respecto de dónde estamos efectivamente hoy día y para dónde queremos ir. Simultáneamente, debemos hacer un análisis de lo que está pasando en nuestro ecosistema cercano (nuestros clientes, nuestros proveedores, los proveedores de productos que se complementan con los nuestros, nuestros competidores, las leyes y regulaciones) y en nuestro entorno (nuevas tendencias y culturas, hechos disruptivos, oportunidades, etc.).
Sobre esa base, y ya con una buena percepción tanto de lo que queremos lograr en términos de crecimiento y rentabilidad como de los recursos que estamos dispuestos a comprometer, es que podemos trazar de mejor forma una ruta tentativa sobre los próximos pasos de nuestra empresa en el mapa de innovación.
*Socio Principal, Koncept Ltda. Consultoría de Negocios en Innovación y Tecnología. Profesor del Diplomado de Gestión en la Innovación y la Tecnología, Universidad Alberto Hurtado. Miembro del Consejo Editorial de diariopyme.com y expositor del seminario “Innovación y Tecnología como motor de desarrollo de su empresa”, el día 12 de noviembre.






